VACACIONES EN BLANCO Y NEGRO


Cómo la familia enferma al individuo es el tema principal en el que se mueve este texto. 
August Strindberg juega con el simbolismo del pelícano dentro de la iconografía cristiana y rescata este antiguo mito para representar a la madre que se sacrifica en la familia alimentando a sus crías con su propia sangre. Un hecho al cual Strindberg da la vuelta convirtiéndola en una madre castradora capaz de matar no en el sentido literal de hambre a sus propios hijos , pero si de ser parte activa del declive de los mismos e incluso de colaborar en el asesinato de su propio marido, punto de partida de la obra.

La versión Ahora empiezan las vacaciones corre a cargo de Paco Bezerra, que suprime varios de los acontecimientos del original y alguno de sus personaje, para dar más importancia a otros. Reescribe algunas escenas nuevas muy interesantes como la de los dos hermanos comiendo bombones en el desenlace de la obra, uno de los mejores momentos por lo que representa, el placer de lo prohibido. Un hecho simbólico que sacia la ansiedad de los hermanos y que les empuja a repetir el modelo inconsciente.
Los diálogos son bastante fieles al original en las formas, aunque en algunos momentos me dio la sensación de que se quedaban en un terreno de nadie que se salían del contexto. Un hecho sin importancia ya que la versión me parece bastante redonda.

Luis Luque dirige una obra, llena de silencios en blanco y negro que nos recuerdan al cine de Bergman. — autor sobre el que Strindberg ejerció una notable influencia. Textos como “La más fuerte” fue la semilla de “Persona” o “El Sueño” de “Fanny y Alexander” — Un estilo que Luque ha recreado en La Pensión de las Pulgas. Un espacio tan teatral como cinematográfico por esos primeros planos que el público puede apreciar en la cercanía de los actores. Un juego utilizado por su director para meter al espectador en ese universo en el cual no es fácil entrar por el tono oscurantista y de silencios incómodos del que ha dotado a la obra.

Lola Casamayor La Madre crea un personaje soberbio. La repetición del patrón familiar y la insatisfacción personal son el motor que la llevan a enfermar a los que más cerca tiene de ella, como no podía ser de otra forma. Un pelícano invertido capaz de todo, con tal de satisfacer su propia ambición. En el contrapunto está Juan Codina —El hijo— motor de la acción, con un conocimiento del tempo magistral.
Raquel Pérez —La hija— el personaje más contenido, dibuja en su mirada una intensidad con una presencia al alcance de muy pocas actrices.
Raúl Tejón, —Axel— imprime a la obra esa agresividad soterrada en el resto de los personajes que nos conduce al final trágico que se huele desde el inicio.
Un elenco de grandes actores para una obra grande.


Lo podéis ver los Viernes 20:00h Sábados 20:00h – 22:00 en La Casa de la Portera


Apunta: Toni García






Ficha Artística:

Dirección: Luis Luque
Versión: Paco Bezerra
Actores:
Madre: Lola Casamayor
Hijo: Juan Codina
Hija: Raquel Perez
Axel: Raúl Tejón
Ayudante de dirección: Raúl Luque
Fotografía: Mista Studio
Diseño Gráfico: Octavio Terol

DE CÓMO LOS POLLONES SE HARTARON DE ESCUCHAR PELUQUERÍAS TODO EL DÍA

Cartel de la obra
Tuve la oportunidad, el año pasado, de leer el texto de Sexpearemente publicado por Ediciones Antígona —Serie Alfil de Teatro— y me pareció un texto de lo más sorprendente. Un texto ágil y divertido con ese toque de protesta necesaria que me gusta encontrar en las manifestaciones de cualquier tipo de cultura. Se representó entonces en el Teatro Alfil, pero no tuve la oportunidad disfrutarlo en escena. Ahora Santiago Molero y Rulo Pardo, componentes de la compañía teatral Sexpeare que desde hace casi 20 años llevan subiéndose a las tablas con espectáculos de un marcado estilo personal y jugueteando con el absurdo, regresan, para nuestra satisfacción, al Alfil. Sexpearemente es un espectáculo de metateatro, muy divertido y diferente, donde los personajes Santi y Rulo, ahora obligados a actuar en un miniescenario —debido a la situación trágica que vive la cultura— nos cuentan su periplo teatral desde su más tierna infancia. Es la historia, entre verdad y peluquería —digo, mentira—, de su lucha por aprender y superarse, por buscarse un hueco en el teatro, ser diferentes y mantenerse para sobrevivir en un mundo tan difícil. Pero la burocracia, la furgoneta —digo, crisis— y la falta de subvenciones no lo ponen especialmente fácil. Y aunque Santi y Rulo no pierden la esperanza por seguir hacia delante para no truncar su sueño ven como entre ellos, poco a poco, se asoma el desgaste, la desilusión y el enfrentamiento de ideas. En definitiva la grieta de la separación. Y en un mundo ya abocado al desastre cultural, cada uno por su lado consiguen de nuevo encontrarse en una lucha total por volver a colocar la cultura donde le corresponde.
Nos enfrentamos a una actuación con un ritmo vertiginoso, con raudas entradas y salidas y cambios de personaje en segundos. Santiago Molero y Rulo Pardo hacen una buena, ingeniosa y ocurrente interpretación de sus más de 30 personajes en escena. Dotan a cada uno de ellos de una exagerada naturalidad con chascarrillos, tonillos y humorísticas poses que marcan la actuación de cada uno de ellos. Todos al cobijo de una escenografía sencilla, imaginable, en algunas ocasiones, y con un interesante juego de luces y audiovisual para dar a cada escena el peso que se merece.
Sexpeare estarán Sexpearemente todos los martes a las 20h hasta el 4 de noviembre. ¿Dónde? En el Alfil.

Lo mismo si vas se pasan Hamlet y Lorca, no se.



Apunta: Vir Casanova





Ficha artística y técnica:

Guión: Sexpeare
Intérpretes: Santiago Molero y Rulo Pardo
Dirección: Sexpeare
Diseño Iluminación: M. Zabaleta
Atrezzo y Escenografía: Creature Producciones
Fotografía y Diseño Gráfico: J y J Palomar
Sonido: Isole. Div Sonora
Vesturario: Tatiana de Sarabia
Diseño Audiovisuales: Javier Carrillo
Coreografía: Ricardo Santana
Producción Ejecutiva: Jorge Palomar

Producción: Producciones Sexpeare S.L.

A MONTGOMERY SE LE VEN LA CICATRICES

Cartel de la obra
La Pensión de las pulgas acoge estos días a Montgomery Clift. De la mano de Alberto Conejero (poniendo texto y parte de la dirección junto a Alberto Velasco) y en la piel de Carlos Lorenzo.
¿Qué vamos a ver en Cliff? O mejor, ¿qué vamos a ver de Cliff? Pues a través de un recorrido poético, nos adentraremos en el lado más oscuro de la vida secreta de este actor.
La poesía, o mejor la poética, juega un papel fundamental en la obra. El tempo de la obra no se sujeta al tiempo real, sino, más bien, al tiempo interno desde el que el protagonista nos desvela o se desvela a sí mismo, su realidad. Acompaña a este tiempo el ritmo del discurso, que va del relato a un segundo (público) al monólogo interior. En esta atmósfera descubrimos al hombre Cliff, no al personaje/actor y vivimos con él su decadencia, su alcoholismo su homosexualidad frustrada. Sus últimos días...

La dirección, lleva a Carlos a un juego en el que no hay lugar a la espontaneidad. Todo está medido, todo marcado en una especie de coreografía que determina su sentarse, su tocarse, su coger el teléfono... Se ve de fondo al bailarín Velasco, que codirige con Conejero. La puesta en escena sencilla, pero efectista, va amoldándose a las necesidades del personaje. Es él, Cliff-Lorenzo, el que va organizando y definiendo el espacio, la luz, el lugar del acting en función de la fábula. Al igual que hace con el relato de su vida, que nos va desvelando solo aquello que quiere mostrar, de la misma forma nos muestra el espacio, juega con la luz para reunirnos en un lugar especial que no está aquí, sino más allá incluso de su cuerpo y de él mismo. Recorta la visión, nos da margen o no en la sala, convirtiendo el lugar de la representación en una metáfora de su lugar interior, en una materialización de su alma. El espacio va del secreto al desvelamiento, igual que su confesión. A veces sientes, como espectador, que estás invadiendo su espacio físico y su lugar interior. Pero hay algo del personaje que te obliga y que incita a seguir mirándole. Quizá porque el personaje de la historia es un actor (que reclama un público para sí), interpretado en la sala por un actor que hace de un actor (que reclama un público para sí)... 
El resultado, aparente, un conjunto coherente que capta en la puesta en escena la esencia poética del texto, aunque este no sea especialmente fácil ni para el espectador ni para el actor.

Si os apetece verlo, está en La Pensión de las Pulgas, el lunes 29 y el martes 30 de septiembre y en octubre.Y si os quedáis con ganas de más Alberto Conejero, podéis buscar sus textos en la librerías o esperar a enero de 2015 que vuelve al teatro con otra joya dramática. Pero eso... os lo contaremos más adelante.


 Apunta: Toni García





Ficha artística

Autor: Alberto Conejero
Actor: Carlos Lorenzo

Dirección: Alberto Conejero y Alberto Velasco

¿DE DÓNDE NACEN LOS LAMENTOS?

Cartel de la obra
El mundo real es mucho más pequeño que el mundo de la imaginación
F. Nietzche

Nos hemos ido de Vacaciones en la Inopia, el lugar donde vive nuestra pobreza, nuestra miseria, y allí nos instalamos cómodamente, disfrutando del lamento tanto por lo que poseemos como por lo que no podemos poseer.
En esa inopia, el trasgresor autor y director Iñigo Guardamino compone una miscelánea de textos surrealistas sobre darnos cuenta; muestra escenas aparentemente sin relación, pero que poco a poco se componen en nuestro cerebro con un nexo común, eso sí cada cual con el suyo, porque tiene tantas aristas puntiagudas, cínicas, extravagantes y oscuras que son varias las interpretaciones que se pueden dar. Tiempos y lugares diferentes revisan la historia, la personal y la del panorama mundial, en manos de otros que nos sirven de espejo y hacen que esta tragicomedia delirante se convierta en un espectáculo singular.
Una de la aristas que componen esta explosión de originalidad sobrevuela constantemente: la idea del judeo-cristianismo como origen del deseo capitalista que nos subyuga. Religión y poder monetario unidos desde siempre.
Los tres clavos de Cristo acontecen rápidamente en una de las primera escenas para concluir la obra sujetando un mapa como símbolo de lo que nos mantiene y que quizás deberíamos erradicar. También desfila San Judas Tadeo, el muro de las lamentaciones en un café del centro madrileño y referencias a religiones diversas, manifiesto todas del mismo tronco.
De fondo, el estado de bienestar capitalista. El benefactor poderoso mancillando al que desea el bien. En una escena hilarante dos hombres solicitan dinero y acaban convertidos en elefantes con sus «trompas» fuera, en otra se enseña a una mujer a ser una mendiga de calidad, en otra se ruega por el último juguete tecnológico, haciendo lo que sea para conseguirlo.
En esas lamentables vacaciones hay lugar para una hermandad judeo-vasca, monólogos de sometimiento, canciones más o menos afortunadas, conversaciones de absurda profundidad y derroche de talento actoral. Mucho talento sobre el escenario.
Destaca Mon Ceballos explotando a partes iguales su parte dramática y su parte cómica, ambas igual de intensas y acertadas. La voz y la presencia de Montse Gabriel que se mide con la dureza dulce y la presencia irónica de Laura Maure y el cuarto integrante que compone el cuadro surrealista, David Aramburu, que está a la altura en todas las escenas del resto de sus compañeros.
Vacaciones en la inopia no es una obra al uso por lo que la sorpresa está asegurada. El cóctel de poética, desparpajo, falta de linealidad, mezcla de situaciones heterogéneas, imágenes poderosas y apertura de diferentes interpretaciones hace que estés constantemente alerta sobre lo que te cuentan y cómo te lo cuentan.
Déjense embaucar en este crucero por un mar de historias, ahora en la Sala Tu. Les aseguro unas vacaciones distintas.

REPARTO: MONTSE GABRIEL, MON CEBALLOS, LAURA MAURE, DAVID ARAMBURU.
DIRECCIÓN: IÑIGO GUARDAMINO

DóndeSala TÚ (C/ Velarde, 15).Cuándo: todos los viernes, a las 20.30.


Apunta: Coral Igualador

UNA CASA CON TRASTIENDA

Foto promocional de la obra
La Trastienda se llena de huéspedes para acoger la reposición del primer capítulo del exitoso teatro en serie ideado por el dramaturgo Luis López de Arriba. Luis ya no es nuevo en estos campos, la temporada pasada arrasó también con su propuesta Días como estos, que se ambientaba y se representaba en una librería, concretamente en La Buena vida. El éxito de esta propuesta fue tal que Luis ha visto trasladado su formato de teatro en capítulos a una sala del off madrileño, La Trastienda Teatro, espacio gobernado por Fran Calvo. Atrás dejó Luis sus «Días» de «Buena Vida» para alojarse junto con unos peculiares compañeros en La Casa de Huéspedes.
La hospedería, recreada muy acertadamente, sin necesidad de grandes decorados, en los espacios de la Trastienda nos presenta a una serie de personajes peculiares: empezando por el dueño de la Casa de huéspedes y siguiendo por el trío que acoge en la primeras noches este hospedero. Personajes misteriosos, con dobleces, todos ocultan algo al resto (incluso nos lo ocultan a los espectadores). Estos personajes están siempre guiados por la sombra de la ama de llaves, un personaje pequeño y  discreto, pero que es la encargada de dinamizar las escenas y a los espectadores. No cuento más solo os aconsejo que os dejéis llevar por ella y sus colores. Esta mezcla de hospedería y casa al más puro estilo Agatha Christie, nos permite jugar en un espacio teatral que insinúa ahora, lo mismo que oculta luego. Un acierto en cuanto a historia y formato, que además te deja con ganas de saber más sobre la vida de estos personajes.

Esto fue solo el primer capítulo, «Nuestros nombres»,  que ya pudimos ver en mayo y junio de este año y que ahora se repone desde el viernes 12 de septiembre hasta el 3 de octubre como antesala al segundo capítulo, estuvo dirigido por el propio Luis, autor de la obra y Jorge Elorza y se centraron en mostrar la escena desde un punto de vista un tanto caricaturizado, que  hacía resaltar las peculiaridades pintorescas de cada personaje desde un retrato que escapaba al realismo y el dramatismo de la vida de cada uno de los personajes. Los personajes masculinos introducían el contrapunto cómico y grotesto frente a la contención, también en clave de farsa, de los personajes femeninos.
La segunda entrega «Glen o Glenda», está dirigida por Roberto Cerdá y nos presentará otro aspecto nuevo en la vida de Francisco, el señor de la Casa de Huéspedes. No sabemos más, solo presentimos y casi podemos asegurar que, al igual que pasó con el primer capítulo, la diversión y la originalidad estarán aseguradas.

Así que ya sabes, si quieres pasar unos días fuera de casa y no has decidido sitio aún, reserva en esta Casa de Huéspedes una habitación y déjate llevar por las sorpresas que se esconden tras sus muros. Además a esta casa se viaja ligero de equipaje.
Eso sí, te aconsejo que llames primero para reservar el alojamiento, porque las habitaciones vuelan y las butacas, más.


 

Apunta: Conchita Piña




Ficha artística y técnica

Dramaturgia: Luis López de Arriba
Dirección: Luis López de Arriba y Jorge Elorza
Escenografía y vestuario: Mónica Florensa
Espacio Sonoro: Quique Mingo
Música: Infumables
Canción de cierre: "El so del cim", de Manuela Kant
Diseño: Heather Bodlak
Fotografía: Norberto Gutiérrez Hernández
Reparto: Marcos Fernández, Inma Gamarra, Nacho Rubio / Carlos Serrano, Fernando de Retes / Fran Calvo, Marian Degas y Andrea Hermoso

EL SÓTANO O CÓMO DESCENDER A NUESTRO INFIERNO

Todo está compuesto de sufrimiento
Cartel de la obra
Fernando Arrabal

Una de las muchas paradojas que nos propone la vida es salir encantados de ver una función teatral que provoca desasosiego, tensión e inquietud.
Maravillosa sensación, porque cuando se va a ver un espectáculo pedimos a gritos que algo se nos mueva por dentro, que el objetivo de los que nos agasajan con su actuación sea provocar sensaciones adecuadas a lo que nos quieren transmitir, y puedo asegurar que El Sótano lo consigue: mueve, remueve, conmueve y te mantiene alerta durante los 70 minutos que dura este magnifico texto de Josep Maria Benet i Jornet que podemos ver en La Pensión de las Pulgas.
Un texto complicado de actuar, con claras reminiscencias pinterianas en su diálogos y lleno de matices diminutos, de giros donde los protagonistas saben o quizás no saben, pero tantean con encogido respeto. Dos personas de las que nunca sabremos sus nombres, pero que con pequeños pasos controlados llegan a conocerse en sus más profundos sufrimientos, que es un lugar donde la intimidad cobra una dimensión de cercanía.
Se presenta como un trhiller, ya que nos vemos inmersos en la descodificación de esos dos personajes que dialogan desde un lugar terriblemente oscuro donde la puerta está abierta a un misterio y una solución posible de él. Pero todo va más allá de un misterio al uso, aunque la premisa sea, en pariencia sencilla: un hombre llega a una casa de un pueblo buscando a su mujer desaparecida hace tres semanas. Premisa sencilla que cobra dimensiones de maestría en el cómo y el porqué de ambos personajes: el marido y el dueño de la casa.
Ahora bien, el libreto del catalán es genialmente inquietante y sutil, pero por eso de las genialidades ponerle el cascabel al gato de la interpretación y dirección ha tenido que ser una tarea cuanto más laboriosa y eso se aprecia en cada uno de los pasos, palabras, miradas, intenciones y emociones de Juan Codina (el dueño de la casa con sótano) y Víctor Clavijo (el hombre que busca a su mujer). Conseguir un ritmo perfecto para esta función lo ha logrado con pericia de relojero el alabado por la critica en su papel en El Misántropo: Israel Elejalde. Como director también merece una gran ovación ya que marca y profundiza en cada leve intención para convertirla con tiento en un paso más hacia la angustia. Se le nota gran conocedor de este texto complejo, ya que fue uno de sus intérpretes en el 2009 en el Circulo de Bellas Artes y un director que ha conocido desde dentro a uno de sus personajes tiene mucho ganado para desentrañar la dificultad con acierto y cordura.
Hablemos ahora de los dos hombres que se encuentran y que nunca revelan su nombre. Si bien el personaje que interpreta Juan Codina es complejo en su versión de cínico contenido que oculta y desvela en una constante baile de tensión, haciéndolo actoralmente con gesto desenvuelto y matices de humor negro que se calza sin aparente esfuerzo, el personaje que interpreta Víctor es una verdadera bomba de pequeños y sutiles saberes y no saberes, culpas, ira contenida, intenciones ocultas dentro de otras más ocultas y otras más, tormentos y justificaciones de amor. Un papel complicadísimo que con su espectacular voz y mirada entre inocente y perversa lleva a cabo con la misma maestría que su director busca el ritmo y la distancia entre ellos, aunque formen parte de un mismo engranaje.
En algún momento probé a cerrar los ojos y escuchar la cadencia de sus voces construyendo la historia. En esos momentos se obraba el milagro que consiguen los buenos actores, poder ver a través de su voz los gestos y las intenciones espaciales de cada uno. Me sentí como en un relato radiofónico teatral, con esas dos voces generando una desazón psicológica que me atrapaba y hacia me llevaba de un lado a otro del pensamiento deductivo.
Extraordinaria búsqueda del ser humano que indaga en ocultas necesidades fuera de lo estipulado socialmente. Todos tenemos un sótano en algún lugar, bajamos y subimos de él en la lucha interna de lo que no tiene que ser y sin embargo nos eleva la adrenalina.
Dicen los católicos en su Credo que Jesucristo descendió a los infiernos, y esto lo explican como un plan de redención. El sótano es el infierno pactado para los que no somos ni buenos ni malos, si no todo lo contrario.
Descubran qué se oculta en ese sótano negado y encontrado de estos dos sublimes personajes, bajo una dirección impecable.

En la Pensión de las Pulgas, los lunes de septiembre a las 22h. y los martes a las 20.


 Apunta: Coral Igualador




Ficha artística
Autor: Josep Maria Benet i Jornet
Director: Israel Elejalde
Ayte. dirección: Toni García
Intérpretes: Victor Clavijo y Juan Codina

¡AHÍ SÍ, MANOLO!

cartel de la obra
En alguna ocasión, he podido leer en artículos o páginas web que un alto porcentaje de las parejas ponen fin a su relación tras las vacaciones estivales. ¡Y no me extraña! Según cuentan expertos sobre el tema, esto se produce «al romperse la rutina». Y es que la rutina es esa mala amiga que todos llevamos dentro y que compite constantemente con las mejores amigas: imaginación, creatividad, acción y sorpresa. En el ámbito sexual —podríamos decir, motor de nuestro universo— la fastidiosa rutina lleva a un desentendimiento absoluto del placer personal y una inapetencia brutal de toda relación sexual con tu pareja habitual. Y es que llegado un punto, la relación se convierte en algo tan cotidiano, tan habitual, tan de primos que se pierde el factor sorpresa y se pasa al hastío. Por tanto, el sexo es casi una pena que debes sufrir porque ¡qué pereza ahora!
¡Y esto no puede ser señor@s! Hay que aprenderse al «dedillo» cada milímetro de nuestro cuerpo y nuestra mente para dejarse llevar al disfrute total y absoluto. Pilar Ordóñez, que debió darse cuenta hace algunos años que las estadísticas tenían que dar un giro a la baja, decidió poner todas sus anotaciones, conversaciones, estudios, entrevistas y experiencias vividas en un libro al que bautizó como Miss Tupper Sex. Sexo manual para mujeres abiertas y, gritarlo a los cuatro vientos. Y así el libro se convierte en un monólogo didáctico en tono de humor y el monólogo en un manual imprescindible.
Pilar hace uso de su desparpajo interpretativo para lograr que el Teatro Alfil se convierta por una noche en el salón de una casa cualquiera donde nos hemos reunido para nuestro Tupper Sex. Se mueve de manera natural sobre el escenario dando una lección más que sorprendente, visual y sin tabúes sobre sexo en soledad, en pareja o en grupo —aquí hay para todos—. Hace un recorrido por todos los estadios sexuales posibles por los que pasamos las mujeres desde nuestra adolescencia hasta nuestra madurez así como consejos para una vida sexual saludable y plena. Nos hace imaginar situaciones cotidianas con nuestro Manolo de turno —ejemplo válido tanto para relaciones homosexuales como heterosexuales— en las que podemos cambiar la absurda y aburrida rutina en momentos placenteros y divertidos solo con uno de los objetos de juego sexual que nos muestra. ¡Más de uno te puede sorprender!
Para ello, tiene el escenario montado con mesas repletas de juguetes sexuales de todo tipo: vibradores, dildos, arneses, esencias, cremas, pintalabios, condones, lubricantes, lencería… y una lección de uso con anécdotas de personas a las que ha entrevistado y cuentan su experiencia en el libro.
No te voy a contar todo lo que Pilar Ordóñez tiene reservado para ti. Mucho mejor que pases cualquier jueves a las 22.30h hasta el 23 de octubre por el Teatro Alfil y te dejes instruir por la magia del placer en toda su sexualidad. Además, algo te cae del cielo, seguro.

¡Sin miedo a vivir!



Apunta: Vir Casanova


EL GENIO DE LA ILUSIÓN: JORGE BLASS


¿A quién va usted a creer: a mi o a sus propios ojos?

Groucho Marx

Lleno hasta la bandera recibe Madrid en su teatro Compac Gran Vía  el nuevo espectáculo de Jorge Blass, el mago mediático, el genio, el hacedor de ilusión, el reconocidísimo ilusionista español. El titulo significativo del show: El arte de la magia.Título tan acertado y medido como cada uno de los números que presenta este mago sobre el escenario, porque hace arte de este oficio tan laborioso que te da el título de mago, titulo difícil de conseguir y mantener ya que requiere muchas horas de esfuerzo y entrenamiento. Título merecidísimo por Jorge, quizá el mejor mago de España que espectáculo tras espectáculo lo demuestra sobre el escenario.

La combinación de frescura, sentido del humor, técnica, puesta en escena y la habilidad mágica se convierte en una verdadera delicia para mayores y pequeños cuando nos adentramos de la mano, o mejor dicho de los diez dedos fantásticos de Jorge Blass en su mundo de ilusión y humor. Porque Jorge además de habilidad, derrocha inteligencia y sentido del humor. El público espera ansioso a ver como el origen de las cosas se convierte en algo inesperado y sorprendente y el deseo se cumple con creces, dando un plus a la sorpresa. El más difícil todavía. Además la magia de Jorge Blass triunfa porque tiene los ingredientes necesarios para hacer un show de gran calibre: música, luces, efectos visuales, cámaras, vídeos. Todo ello contrastado con la mágica sencillez que envuelve lo que hace Jorge, esa sencillez solo dada en los grandes al convertir la complejidad en un juego al alcance de todos los públicos. 

La magia es un acto de generosidad artística absoluta; horas, días, años de esfuerzo y entrenamiento al servicio de hacer creer al mundo que nada es imposible y que no debemos limitar nuestra imaginación. 
Jorge Blass es un experto en este arte de la generosidad ilusionista.Cuando comienza el espectáculo Jorge aparece en una caja vacía, de esas de embalar, con la leyenda de «Frágil» en uno de sus costados. Frágil como el delgado hilo que convertirá un truco en magia de la que te deja la boca abierta y te hace creer que de los pañuelos salen palomas y del papel mojado nace la nieve en septiembre. El escenario está cubierto de cajas, ellas son el motivo y la excusa para varios de los números de Jorge. Qué mejor que esos habitáculos de cartón como símbolo de las sorpresas ocultas en su interior. Sorprende un truco que le ha costado más de tres años elaborar. Un acto mágico en el que combina las nuevas tecnologías, con una caja de gran tamaño de la que aparece...tachan... ¡Sorpresa! Por favor, vayan a disfrutarlo.

No quiero desvelar más de lo que sucede en esta hora y media de magia de la buena, de la clásica, de la moderna. Los que ya hayan visto a Jorge en acción saben de lo que hablo, los que aún no han tenido la suerte de apreciar su don, por favor, no se lo pierdan. El teatro entero se levanto a aplaudir el nuevo espectáculo del magnifico Jorge Blass, mientras inundaba la sala de su ilusión convertida en una increíble traca final. 
Crean o no crean en el poder de la magia, si ven lo que hace el maestro disfrutarán del arte y de lo mágico en todo su esplendor.



                           Apunta: Coral Igualdor




Teatro Compac Gran Vía

C/Gran Vía, 66

Del 3 al 21 de septiembre

Miércoles a viernes 20:30, sábados 18 y 20:30 y domingos 19:00

POR AMOR AL ARTE


El Arte, el proceso de creación, la imagen estereotipada del artista loco inmerso en su obra... De esto nos hablan en Electrik Five Experience una propuesta que se sale de lo habitual y que se puede ver los viernes y los sábados en el Teatro Alfil. Se trata de una combinación entre dramaturgia, performance, danza, música en directo, dibujo, body painting, visuales, dj´s... Un conjunto de manifestaciones artísticas que se unen para crear una pieza que se convierte en una forma distinta de comenzar las noches del fin de semana.
Jose, como maestro de ceremonias, va creando un dibujo que cada noche es distinto ya que se crea a base de propuestas del público. Una suerte de cadáver exquisito formado por los espectadores y la imaginación del artista. Mientras van saliendo a escena el resto de los participantes en la propuesta y van cantando y haciendo unas bellas coreografías donde las bailarinas van creando alegorías del miedo al lienzo en blanco, a las musas, a las proporciones... E incluso, en alguno de los números, se llegan a crear visuales proyectados sobre sus cuerpos creando un juego donde el cuerpo se convierte en lienzo.
Además se crea una coreografía con luces donde unos cuadros cobran vida gracias a efectos visuales al ritmo de la música que sale de la cabina del dj. Y aunque esta parte se hizo un pelín larga no se puede negar que crea cierto hipnotismo.
En definitiva se trata de un cúmulo de expresiones artísticas que se unen para hacernos reflexionar sobre el Arte, así, con mayúsculas y sobre el artista en sí y que nos llama desde las noches del Alfil.


Apunta: Rubén Sintes



Idea original, guión, y dirección: Electrik five. 
Artista y Maestro de ceremonias: José Manuel Ramos
Bailarines: Javier Carballo, Soraya Sáinz y Naira Ortega. 
Dramaturgia:  Mónica Ramos 
Coreografía: Javier Carballo 
Diseño de sonido: Alberto Fernández. 
Diseño de mapping y contenido multimedia: Leo Lapeña 
Dj's: Dj Technemy,  Leo Lapeña. S
oporte multimedia y proyeccines: Audiovisuales Assis.
Escenograría y atrezzo: Fabián Gutiérrez, Luismi G. Solís. 
Una producción de Electrik Five. 
Electrik five son: José Manuel Ramos, Fabián Gutiérrez, Leo Lapeña, Alberto Fernández  y Luismi G. Solís.

VIAJEROS AL TREN

El Teatro Lara comienza su programación de temporada con una cartelera muy apetecible. Son muchas las obras que va programar en sus off y su sala principal, pero ya iremos hablando de ellas. Ahora toca hablar de una obra que, sin duda, se va a convertir en una de las de la temporada. Como si pasara un tren. Un texto de la autora argentina Lorena Romanín, interpretado por  María Morales, Marina Salas y Carlos Guerrero  y dirigido y adaptado a su versión castellana por Adriana Roffi.
Entramos al off del Lara y lo que vemos ya nos da la pista de que vamos a asistir a una función de teatro argentino. Los actores esperan a que la sala se llene para darnos la bienvenida e invitarnos a que disfrutemos del espectáculo. No hace falta que nos  inviten porque en cuanto empieza la obra, ya sabemos que lo vamos a disfrutar.
Tres actores, una casa de pueblo y una historia de familia y adolescencia son las claves que forma esta comedia dramática. Bueno esto y el resto de personas, situaciones y cosas que aparecen de forma latente en la obra. Un supuesto problema de drogas acaba llevando a una joven a pasar una temporada con su tía y su primo, un chico un poco menor que ella que sufre un leve retraso intelectual, en la casa del pueblo dónde ellos viven. La convivencia llena de roces y tensiones, en un principio, se va convirtiendo en un intercambio de formas de vida que los personajes adoptan como aprendizaje para su propia vida. Un conflicto que viene presentado desde que la primera frase de la obra y que se va desvelando, no tanto por lo que pasa en la escena, sino por lo que viene dado por los personajes ausentes y latentes que interviene en la fábula. Así va a avanzando la historia y se van desarrollando los personajes. Una propuesta muy argentina que hace que los espectadores vayamos cerrando la historia y poniendo en ella lo que los personajes van apuntando. Destacable del texto es la capacidad que tiene la autora para presentarnos un drama humano (alejado del melodrama) desde la sencillez de un hecho cotidiano. Con la excusa de un castigo de una madre a una hija, la autora hace un retrato completo de una estructura familiar. Y lo hace desde el puro distanciamiento, que ya apunta al comienzo de la obra (vemos a los actores en el escenario esperando para comenzar la función) y que luego mantiene desde el relato moralmente objetivo con el que nos presenta la historia. Juega también a favor de este distanciamiento el buen uso que la autora hace de la elipsis temporal. Es por lo que nos cuentan que nos vamos enterando de lo que va pasando entre escena y escena. Claro es que todo esto lo vemos así, por el  buen trabajo que llevan a cabo los actores. Tres grandes que hacen absolutamente creíble la historia que nos cuenta. Trabajan con precisión milimétrica entre el naturalismo y la ficción más verosímil. Así nos parece que a ratos estuviéramos escondidos detrás de una ventana indiscreta, espiando la vida real de una familia y, a ratos, nos sentimos plenos espectadores y espectadores conscientes en nuestra posición de público de una ficción dramática. Dentro de este gran juego teatral no podemos destacar sino el gran equipo que hacen estos tres actores. María, Marina y Carlos transitan por el texto con una naturalidad sorprendente; parece que esta obra hubiese estado escrita para ellos, esto debe ser así, debido a la buena mano con la que Adriana, la directora, los va llevando por toda la obra. Mencionar quizá el buen trabajo de personaje que hace Carlos, retratando la discapacidad de Juan Ignacio desde una naturalidad que escapa del cliché y de la lástima hacia el personaje. Sin duda, un gran trabajo actoral en conjunto que hace de este viaje una experiencia teatral completa.
 Podríamos seguir durante horas escribiendo sobre el texto, deshilvanando el fino hilo que une el triángulo perfecto texto-actores-público, pero no lo vamos a hacer, porque al igual que un viaje que uno tiene que emprender solo (esta es la lectura interna de Como si pasara un tren), esta obra tiene que pasar por la experiencia directa del espectador, no es suficiente con que te la cuenten. Así que, haced vuestras maletas, sacan un ticket para el próximo lunes y dejaros emocionar por el paisaje teatral que esta compañía nos muestra y por el que nos invita a imaginar. Todos los lunes hasta el 13 de octubre. Yo ya tengo mi billete, ¿y tú?

Ficha artística
Autora: Lorena Romanín
Dirección y adaptación: Adriana Roffi

Actores: María Morales, Marina Salas y Carlos Guerrero



 Apunta: Conchita Piña