LAS MEJORES CAÍDAS NOS LEVANTARÁN


De todos es sabido que el Teatro del Arte tiene una programación de calidad... Y lo siguen manteniendo. Después de deleitarnos con El Troquel, la obra que tienen en cartel los domingos, volvimos a deleitarnos el martes con Bazar. Se trata de un texto qué su autor y director, David Planell, retoma y vuelve a montar tras recuperar sus derechos tras varios años. Se montó en 1997 en el Royal Court de Londres, hace unos seis años en La Casa Encendida y, ahora hace unos meses volvió a los escenarios siendo igual de válido que entonces.
Todo trascurre en la trastienda de bazar de Hassan (Rodrigo Poison) en el madrileño barrio de Lavapíes. Allí es donde se reúnen Antón (Raúl Jiménez) y Rashid (Edu Ferrés) para preparar un trapicheo con una factura. Lo que no saben es que Hassan aparecerá con una noticia más que sorprendente, han seleccionado el vídeo donde Antón se rompe el brazo con la bici para el concurso de Youtube Las mejores caidas de la Historia.
Este concurso y su posible premio se convierte en la panacea que puede solucionar sus vidas. Lo malo es que también es el vídeo que destapará sus miserias.
Así, en clave de humor, Planell desgrana la vida de sus personajes y la de un barrio de Lavapiés donde conviven la inmigración con la marginación, la miseria con las ganas de salir de ella.
Con unas interpretaciones a destacar por parte de los tres actores se defiende este texto más que digno, donde se mezclan la comedia más negra con un el drama social, de forma que el espectador se engancha con la vida de sus personajes. Obviamente hay comedia en la situación descabellada de repetir un vídeo de un accidente, pero eso sirve para que nos describa la situación más que dramática de la inmigración, de la exclusión, de echar de menos la patria, del paro...
Entre una escenografía efectiva y bien resuelta en aspectos tecnicos y de dirección, no os perdáis las maravillosas interpretaciones de estos tres actorazos en este cierre de ciclo de esta obra que, tras varios meses de andadura, finaliza estos días en el Teatro del Arte. Y qué mejor sitio para verla que una sala de Lavapíes.


Apunta: Rubén Sintes



Escrita y dirigida: David Planell
Interpretes: Edu Ferrés, Raul Jiménez y Rodrigo Poison
Producción: Lucila Canle
Ayudante de dirección: Eva Manjón

OFELIA Y HAMLET TIENEN MIEDO

Foto de la obra
El espacio Labruc se abre a nuevas experiencias teatrales. Ahora acoge en su sala Haunted House, un espectáculo dirigido por Ana Kuntzelman e interpretado por Leyre Asarta y Marcos García Barrero.

La mejor forma de entender lo que está llevando a cabo con su espectáculo la compañía Snomians es asistiendo a una representación de su «Casa encantada», principalmente porque lo que nosotros vimos el pasado domingo nada tiene que ver con lo que veréis vosotros el siguiente. Porque esto es lo mágico y lo genial de esta propuesta que se sustenta sobre un principio de improvisación. Pero no os asustéis, la improvisación que tratan estos geniales actores nada tiene que ver con papelitos sacados al azar, palabras graciosas y cosas que te llevarías a una isla desierta. No. Al contrario. La improvisación sobre la que trabajan estos actores es de verdad. Marcos y Leyre, bajo la atenta mirada mirada de Ana, llevan trabajando varios años este montaje, y se nota. La complicidad que tienen los actores en la escena, la forma en que se no-se-miran, los silencios, la manera de recoger los dardos que son las palabras que se lanzan... todo esto, nada tiene que ver con la improvisación al uso, porque su método parte de la búsqueda. Su teatro lleva implícita una filosofía propia que nace desde actor hacia afuera. No se acogen a ningún método establecido, ellos como actuantes y el contexto que les da el lugar (el físico y el otro) son el método. Trabajan la acción teatral, la palabra, la danza, porque aunque en Haunted no dancen, se nota el tempo del baile, su poética, la coreografía interna que actúa como resorte en estos personajes que se llaman igual que los actores, Marcos y Leyre. De ahí que nosotros los bauticemos como actuantes (no son ellos, no son actores, no son personajes... son acción, tiempo, lugar y situación; son su aquí y su ahora).

El ahora en Haunted House es el límite del terror, pero no del terror ese que se pasa poniéndote un cojín delante de la cara, no, el terror que se explora en esta Casa tiene que ver con el miedo interno, con ese miedo a no ser entendido, a la incomunicación, con el terror que despierta que alguien descubra tus fantasmas y te los ponga delante. Marcos y Leyre nos presentan dos situaciones: una conversación de pareja y un casting para Hamlet. Esta es la excusa y el pretexto para poner en acción la dinamo del miedo a través de la palabra, las que se dicen y no llegan porque no se entienden, en la pareja, y la palabra que llega demasiado y que acaba convirtiéndose en violencia en el casting. Todo esto nos lo muestran desde la más completa naturalidad y escased de recursos: dos sillas con dos láparas, un fondo de proyección y una película (que recuerda al cine de autor europeo) que se proyecta mientras los personajes callan y escuchan en el escenario. La proyección nos muestra lo que no vemos de estos personajes, sus miedos y completa y contextualiza la obra.

Haunted House, tiene muchas lecturas, y esto es lo verdaderamente interesante de la función y el acierto de Ana, la directora: podemos quedarnos en la primera capa, las historias que se nos cuentan en esas dos escenas, pero si nos sabe a poco podemos avanzar más y descubrir que esto es excusa para hacer metateatro y mostrarnos un trabajo de laboratorio teatral, pero podemos seguir ahondando y descubrir que también es una obra que habla sobre el valor y la importancia de la palabra (de lo que se dice y de lo que no se dice), pero también es un trabajo que pone en acción los límites del actor y la escucha activa. Y además de todo esto, y en definitiva, es una obra de teatro que te permite pasar un buen rato, uno de esos buenosmalosratos que se viven cuando vas a ver una función y sale tocado y hundido.

Pues eso, Haunted House es una experiencia teatral completa. Si queréis disfrutarla aún estáis a tiempo, el domingo 26 de octubre en la Sala Labruc. Nosotros vimos esto que te acabamos de contar, pero vosotros, seguro, veréis otra cosa. Todo dependerá de vuestro umbral del miedo.



Apunta: Conchita Piña




Ficha artística y técnica

Actores: Leyre Asarta y Marcos García Barrero

Dirección: Ana Kuntzelman

Producción y comunicación: Snomians


EL MONSTRUO

Cartel de la obra
Sé que hay decenas de miles de extraordinarios docentes en nuestro país, que muchas veces se encuentran solos, maltratados o incomprendidos. Conozco a muchos de ellos. Pero me gustaría conocer a más docentes entusiastas.
José Antonio Marina. El Mundo. Octubre 2013.

La educación es la pieza fundamental de toda sociedad, digan lo que digan. Para la construcción de tu personaje vital es necesaria una buena educación desde la más tierna infancia, una buena aptitud para recibir conocimientos en el aprendizaje y, por supuesto, un buen educador —familia y escuela— para tu desarrollo intelectual y social. En las escuelas, los profesores tienen una función importantísima en ese desarrollo intelectual. Para ello están sometidos a un constante aprendizaje —o así debería ser— para adaptarse a los tiempos y a las nuevas generaciones y no quedarse obsoletos profesores de conocimientos estancados en apuntes amarillos sin ningún entusiasmo por la enseñanza ni por los educandos. Porque cuando esto último sucede se desata una tragedia educativa donde el profesor ya no aspira a nada más que a pasar otro día, sin pena ni gloria, y los alumnos a no recibir una buena formación.
Un ejemplo maravilloso de esta debacle educativa nos los pone en escena Réplika Teatro con su función El profe de Jean-Pierre Dopagne. El ácido, pero sentido, monólogo de un profesor de literatura abatido y desapasionado que ha ido perdiendo el entusiasmo primigenio por la enseñanza, se ha hecho débil en sus convicciones dejándose llevar a una decadencia humana que le precipita al pánico y consecuentemente a la tragedia. Gabriel Garbisu se pone en el pellejo de El profe bajo la cuidada e inteligente dirección de Jaroslaw Bielski. Garbisu irrumpe en escena como el profesor que entra en su aula. Nos mira, nos reprende por los modales nada parecidos a épocas pasadas, nos traslada preguntas retóricas, nos hace confidentes de sus más íntimas sensaciones en su día a día como docente. Va y viene del pasado al presente acercándonos cada vez un poco más a sus vivencias, sus inquietudes primeras y su progresiva postración.
Su excelente y natural interpretación aporta al personaje una esmerada humanización que le permite justificar, de algún modo, su declive y posterior monstruosidad. Y tanto es así, que la contradicción se apodera de tu interior confundiendo lo que está bien o mal para argumentar su justificación y como un juez omnipotente perdonarle todas sus culpas.
Gabriel Garbisu recorre el escenario, solo habitado por un pupitre con su silla, dejándonos que veamos lo que trasmite en recuerdos. Nos invita a ver a su padre, sus profesores, sus compañeros de instituto, sus alumnos, las letras que escribe perfectamente sobre su pizarra imaginaria y el día aquel en el que todo acabo o comenzó.
La iluminación juega un papel significativo en el transcurso de las escenas, presentes y pasadas, oscureciendo o iluminando según se van desarrollando y haciendo que el espectador adquiera un sentido temporal de las mismas.
El vendaval de sensaciones que se agitan en el cuerpo del espectador una vez que termina la soberbia puesta en escena es altamente recomendable porque no te deja impasible.
El profe pasa lista en Réplika Teatro los viernes, sábados y domingos hasta el 26 de octubre.

Buenos días, señor profesor. Buenas noches, señor monstruo.



           Apunta: Vir Casanova




Ficha Técnica y artística
Autor: Jean-Pierre Dopagne
Dirección: Jaroslaw Bielski
Reparto: Gabriel Garbisu
Traducción: Fernando Gómez Grande
Producción Ejecutiva: Socorro Anadón
Escenografía y Vestuario: Réplika Teatro
Iluminación: Jaroslaw Bielski
Producción: Réplika Teatro y Amara Producciones
Diseño Gráfico: Carlos Verdasco
Fotografía y Redes Sociales: Mikolaj Bielski
Prensa: Natalia Erice

Distribución: Isabel Barceló

TÍTULO: HAY UN AGUJERO EN MI…

Cartel de la obra
Para todas aquellas personas, que se metieron para el cuerpo los tres libracos de la saga 50 Sombras de Grey, lo disfrutaron —parece ser que no es para menos— y lo contaron a todas y cada una de las personas con las que se cruzaban día a día, les traemos buenas noticias, noticias frescas, noticias de las de caerse de culo. Por fin y para el gozo y deleite de este gran público, ha llegado a la cartelera madrileña el musical. Sí, sí, como lo oyen. 50 Sombras! El musical. Y qué alegría de musical. Qué sorpresa, qué risa sin parar y qué bien que lo pasas. Una triunfada segura de la cartelera otoñal.
Tres amigas crean su propio club de lectura y eligen como primera opción el famoso libro 50 sombras de Grey. Según van leyendo, las escenas más significativas del libro se van visualizando en el escenario. Todos los personajes más relevantes del libro tienen su espacio en este musical, pero quizá no son como los habíamos imaginado. Son mucho más divertidos, más cómicos porque una de las cosas que más me sorprendió al ver el musical es el tono burlesco del libreto. Es una auténtica parodia del libro pero sin olvidar lo esencial de la historia. Lo cuentan-cantan todo pero a su manera. Las canciones son realmente desternillantes por sus letras irónicas y metafóricas al hilo del argumento. Algunas de las coreografías te levantarán de la silla por su coordinación, dinamismo y presteza. El musical requiere de un elemento esencial para el desarrollo de la trama —mucho más siendo una comedia— y es que la interpretación sea algo más exagerada de lo que se puede hacer en una representación de teatro convencional. Muchos de los elementos decorativos, las situaciones, los lugares secretos, las personas se convierten en mofa y se engrandecen o empequeñecen casi hasta el ridículo. Los actores están sensacionales. Ejecutan sus canciones con una finura y cadencia vocal que hasta parece extraño en sintonía con las letras tan cachondas. Todo es divertido de principio a fin. No voy a descubrir nada de la escenografía para no desvelar secretos pero es realmente fantástica. Y algo muy importante, la música. Toda la representación en vivo y en directo. Sí señor, ahí arriba, al fondo de la caja escénica como un personaje más.
Si te pillaste por Grey en el libro, ya te digo que al del musical te lo llevas a casa.
No dejes que te lo canten otros. 50 sombras! El musical estará en el Teatro Nuevo Apolo hasta el 07 de diciembre de miércoles a domingo.

¡Saca la diosa interior que llevas escondida!


Apunta: Vir Casanova



Ficha Artística y técnica

PRODUCCIÓN:
Summum Music, Som Produe y Arequipa Producciones
LIBRETO:
Al Samuels, Amanda Blake Davis, Emily Dorezas, Jody Shelton, Ashley Ward y Dan Wessels
MÚSICA Y LETRAS:
Amanda Blake Davis, Jody Shelton, Ashley Ward, Al Samuels y Dan Wessels
DIRECCIÓN Y ADAPTACIÓN:
Jesús Sanz Sebastián
DIRECCIÓN MUSICAL:
Guillermo González
INTÉRPRETES:

Miguel Ramiro, Teresa Abarca, María Blanco, Ángel Padilla, María José Santos, Celia Vergara, Sergio Arce y Eva Manjón

PIOJOS EN EL CORAZÓN

Foto de la obra
¿Es usted un demonio? Soy un hombre. Y por lo tanto tengo dentro de mí todos los demonios.
G.Keith Cherterton


En esta ocasión Iñigo Guardamino ha querido escribir una obra con una clara línea argumental. En Castigo Ejemplar, Yeah: un matrimonio entra a robar en el despacho de un director de colegio elitista las pruebas de mal comportamiento de su hijo de 10 años para que no le echen del centro educativo.
Pero el autor y director a esta sinopsis de apariencia clásica le da su toque de varita mágica, con esa gracia negra que le caracteriza, con esas frases de rompe y rasga, con su sello distintivo de ver el mundo y hacer una crítica feroz sin despeinarse. Iñigo Guardamino reflexiona con un estilo de modernidad esperpéntica junto con matices que aparentemente están fuera de la realidad pero que pertenecen más, si cabe, a ella.
El matrimonio interpretado por Natalia Díaz y Rodrigo Sáenz de Heredia es de una clase media-alta perfectamente retratada, y su interpretación se ajusta con precisión a lo que les describe en un momento determinado de la obra: un pusilánime con pretensiones y una manipuladora frustrada. Por tanto una actuación muy buena, en la que los personajes se compenetran y representan la personalidad de los padres con gran profesionalidad.
El texto es complejo de contenido y está basado principalmente en la palabra: a veces cotidiana, a veces culta, a veces absurda. La palabra que vira en personajes diferentes o en distintos momentos temporales, pero la palabra sin descanso; palabras que además tienen profundidad de lecturas. Texto y subtexto, y más subtexto, y más lecturas. La complejidad de un gran escritor crítico que los actores resuelven con acierto.
El hijo es el personaje ausente al que dadas las referencias que se hacen de él casi podemos ponerle cara, pero sobre todo le ponemos alma. Las pruebas que encuentran de su mal comportamiento hacen un retrato no solo del niñito si no de todos los valores sociales que caracterizan a una sociedad deteriorada por la falsa moral.
El pre-puber es la liendre colocada en el corazón del sistema para que crezca y medre como los cánones de la corrupción mandan.
Durante el robo de las pruebas, padre y madre, se lanzan las miserias de sus vidas en relación a la sociedad y a sí mismos. Todo con una acidez producida por las apariencias guardadas, por la crisis de valores, por el amor malentendido, por el sexo mal entendido, por el deseo de poder y por la frustración de vidas sin rumbo interno controladas por otros.
Sexo, poder, religión, relaciones frágiles y viciadas son algunos de los temas preferidos del autor, como pudimos ver en su otra obra, que aún está en cartel, Vacaciones en la Inopia; y que en está también aparecen.
El ritmo es una baza que juega muy bien el director, un ritmo que no para ya que van de un tema a otro sin dar respiro al espectador, buscar y rebuscan las pruebas que incriminan a su hijo con la premura de estar clandestinos y así es como se vomitan sus vidas, su relación matrimonial y filio parental; sin tregua.
A veces cuando crees que el tema se ha acabado, hay otro giro y otro más. Es un juego de palabras poderoso, trepidante y sorprendente. A veces, excesivo. Pero ese exceso de contenido es el que caracteriza a Iñigo. Para él: más es más. Tiene tanto en su pluma y en su cabeza y a dios gracias, un tanto inteligente que no puede evitar dárselo al espectador.
Los que conocéis la obra de Iñigo Guardamino sabéis de lo que se habla cuando le describimos por su cinismo inteligente que te mantiene en alerta de pensamiento y en sonrisa o risa de humor negro. Los que no la conocéis esta es una buena ocasión de disfrutarla.


Apunta: Coral Igualador




Ficha artística y técnica
Texto y dirección: Íñigo Guardamino.
Ayte. dirección / Coreografía: Crismar López.
Reparto: Natalia Díaz y Rodrigo Sáenz de Heredia.
Diseño de iluminación: Pedro Guerrero.
Escenografía / Espacio sonoro: María José Pazos.
Producción: La Caja Negra Teatro

DóndeLATRASTIENDA C/Sierpe, 2
Cuándo: domingos de noviembre 18:30h.


LA FALSA MONEDA

Cartel de la obra
Hemos asistido al TDA para disfrutar del estreno de El troquel, una comedia de Ignacio Pajón Leyra que reflexiona sobre el límite entre lo verdadero y lo falso. Es curioso, y no podía ser de otra forma, tratar este tema en un escenario: el lugar donde más se miente y el que se dan, a la vez, las acciones más verdaderas. Pues bien, bajo esta aparente contradicción sucede toda la obra.
 Sofía y Leonardo (no perder de vista la simbología de los nombres propios de los personajes) se ven envueltos en un dilema que les llevará a cuestionarse su posición en el mundo y su forma de vida, una vida estructurada sobre una ética que se sustenta entre la verdad de la mentira, la copia y lo genuino, la baratija y el arte. No vamos a hablar más del argumento, para que podáis disfrutar de la sorpresa de las peripecias en las que desenvuelven los personajes. Pero de lo que sí vamos a hablar de la coherencia con la que Eva Egido, la directora, ha presentado esta propuesta escénica.
Como os decía, todo es coherente en la función, porque todo orbita a partir de la misma filosofía: la polaridad verdad-mentira. La escenografía juega a mostrarnos el detalle, pero desde la desnudez del cartón, desde la imagen sin funcionalidad, es decir, que todo parece que es, pero a la vez no es; es pero es falso.  De ahí saltamos al atrezzo, igual que la escenografía, todo con trampa y con cartón, pero tan bien resuelto, que cualquiera cambiaría su Louis Vuitton por el bolso con el que Sofía, la protagonista, se pasea por el parque. Lo mismo podríamos decir del vestuario, otro elemento que en clave simbólica completa la estética de la obra.
Eso sí, que nadie se llame a engaño, porque los actores son los que son (y por suerte). Olga Goded y Paco Mariezcurrena se presentan desde la más pura realidad y el naturalismo haciendo entrañables, humanos y sinceros, a pesar de sus profesiones, a los protagonistas.  Algo más alejado del plano real, pero jugando muy bien su personaje Duende se presenta Daniel Monreal. Este personaje nacido de la propuesta escénica de Eva Egido, es el encargado de hacernos ver que bajo la pretendida apariencia real que nos muestran los protagonistas, para los espectadores, todo sigue siendo falso. El Duende se cuela en las escenas de Sofía y Leonarno, marca los  tiempos de acción de los personajes y decide interpretar él mismo (en otro acto de ficción) varios de los personajes que interactúan con los protagonistas. Recita las acotaciones y cuando quiere deja a los protagonistas que nos muestren su vida, como si de personas y no de personajes se tratasen. Una buena intuición, la de colar a este Duende en la escena, porque todo lo que hace va a favor del texto y de la acción dramática. Apoya a los actores, marca el timing de la función y cierra coherentemente la propuesta teatral.
Detrás de El Troquel no hay trampa ni engaño, lo que hay, y se nota, es un gran equipo que ha trabajado para conseguir que la obra se convierta en uno de los espectáculos de referencia de la temporada. Así que el domingo después de pasear por el rastro y comprar alguna moneda de esas que venden los anticuarios, pasaos por el Teatro del Arte y sacar una entrada para El Troquel, coged un buen asiento y no perdáis de vista vuestras pertenencias porque los domingos a las 17,30 de la tarde en el TDA, nada, y digo nada, es lo que parece. Y lo digo de verdad. 
Ahora ya podéis volver a mirar vuestra moneda.




 Apunta: Conchita Piña



Ficha  Artística y Técnica

TEXTO Ignacio Pajón Leyra
DIRECCIÓN Eva Egido Leiva
REPARTO
Olga Goded
Paco Mariezcurrena
Daniel Monreal

ILUMINACIÓN Rubén Vejabalbán
ESCENOGRAFÍA CartonAge 
VESTUARIO ALMARAVI by Jéssica Romo
UTILERÍA Blanca Paloma
PRODUCCIÓN EJECUTIVA Olga Goded y Marta Casanova
DISTRIBUCIÓN Paco Mariezcurrena y Distribuciones del Off
DISEÑO GRÁFICO Carlos Torres
DISEÑO DOSSIER Isaac Juncos Cianca
COMUNICACIÓN crea-comm
Una producción de SURCA TEATRO






ESTO ES UN FRANCES, UN MINISTRO Y UN LADRÓN EN UNA REUNIÓN…


La ambición es, según la Real Academia Española, «el deseo ardiente de conseguir poder, riquezas, dignidades o fama». Y con esta premisa nos sentamos en el Teatro Cofidis Alcázar para ver su reciente estreno, El ministro. Una comedia de mucho enredo donde, a lo largo de toda la representación, los buenos y los malos se confunden y los ministros no caen tan bien ni los ladrones tan mal, y viceversa. Porque la verdadera esencia de este texto, escrito por Antonio Prieto y dirigido por Silvestre G, es la ambición humana, la deshonestidad personal y el engaño en todas sus vertientes.
Ramiro —Carlos Sobera— es el ministro de Economía que, como en la vida misma, utiliza todo su poder y sus mil tejemanejes para seducir tanto a su público como a Sandra —Marta Torné—, profesora de francés de sus hijos, que desea un radical cambio de vida. Este encuentro galante surge en el piso de Sandra mientras, en la sucursal del banco del mismo bloque se está produciendo un atraco. Los ladrones del banco —Javier Antón y Guillermo Ortega—, amigos de Sandra y absolutamente en contra de los políticos actuales, entran por la ventana en su intento de escapar del cordón policial que les tiene acorralados. A partir de este punto, la trama se empieza a enmarañar de tal modo que se convierte en una auténtica madeja de difícil desenredo. Todos y cada uno de ellos, en busca de sus objetivos empiezan a dejar vislumbrar ápices de sus miserias, de sus falsos honestos deseos y de lo parecidos que podemos llegar a ser cuando el dinero y el poder se ponen en nuestras manos. Cada uno busca su propio interés y lograrlo ante cualquier adversidad no es problema para ninguno vendiéndose al mejor postor, mintiendo e incluso dejándose la vida.
Silvestre G ha intentado darle a la escena un toque de vodevil donde los actores, muy correctos en su interpretaciones, se mueven de un lado a otro, entran y salen por puertas y ventanas, gesticulan con aspavientos y hacen que sus conversaciones sean tan enredosas, como la trama en sí, logrando las risas del público.
La escenografía es muy cuidada y lograda simulando el interior de una casa del centro de Madrid. El enorme ventanal, rompiendo la caja escénica, da esa sensación de fugacidad a la representación así como ese punto principal de escape para algunos de los personajes. Del mismo modo, el ambiente sonoro y luminotécnico aporta a las escenas el grado de realidad que necesitan: luces de coches de policía, megáfonos, sonidos de llamadas de móvil, luminosidad de tránsito del día…
Ahora y dicho esto, tendréis que visitar a El ministro en el Teatro Cofidis Alcázar. Los días que puede recibir público van del miércoles al domingo —en diferentes horarios que podéis ver en el link del teatro— hasta el 11 de enero de 2015.

Quién roba a un ladrón, cien años de perdón.

Apunta: Vir Casanova




ELENCO ARTÍSCICO
Carlos Sobera
Marta Torné
Javier Antón
Guillermo Ortega

Ficha Técnica y Artística
Dirección Técnica: Gonzalo de León
Diseño Escenografía: Carlos González de la Fuente
Diseño de Vestuario: Look & Art
Construcción de Decorados: Montenegro
Ambientación Escenografía: Marisa Gutiérrez
Iluminación: Filmamedia
Diseño Cartel: Begoña M. Zurdo
Comunicación y Prensa: Galán Comunicación
Regiduría: Mahor Galilea / Ana Maestrojuán
Guión: Antonio Prieto
Ayte de Producción: Ana Maestrojuán
Producción Arequipa: Carlos G. Molano
Producción Ejecutiva: Patricia Santamaría / Javier Rodríguez
Ayte de Dirección: Mahor Galilea
Dirección: Silvestre G.

CONSPIRACIÓN EN LAS ALTURAS


«En mi final está mi comienzo»
María I de Escocia.

La historia de la humanidad es siempre un tema fascinante. Pero la historia de las monarquías, a lo largo de los siglos, además es un tratado de conspiraciones, luchas de poder, intrigas, mentiras, envidias, ambiciones… Tomar un texto histórico, una biografía real o simplemente una crónica de la época es un Sálvame Deluxe, de lujo, valga la redundancia. No hay nada más parecido a la novela negra que la misma historia de la historia. Fernando Sansegundo ha elegido, de entre todos los personajes históricos dignos de exponer, a dos grandes señoras de la realeza británica: María I de Escocia —María Estuardo— e Isabel I de Inglaterra —Isabel Tudor—. Estas dos reinas, primas, estuvieron envueltas durante toda su vida en una rivalidad, finalmente trágica, fruto del conflicto por la dudosa línea sucesoria del reinado inglés, el enfrentamiento religioso de ambos reinos, las traiciones y la envidia malsana y celos que profesaba Isabel a María. Al parecer nunca llegaron a conocerse en persona y los encuentros convocados siempre fracasaron.
En un juego precioso de traslación histórica, Fernando Sansegundo consigue en  La cumbre que María Estuardo e Isabel I rivalicen en un entorno empresarial actual. Las rencillas políticas, sociales y familiares se ven ahora desde una perspectiva contemporánea pero sin perder en ningún momento la esencia histórica de sus vidas. Las altas esferas del mundo empresarial bajo las cuerdas de dos mujeres poderosas, codiciosas y vengativas. Una sin piedad por la superación de los logros deseados por cada una de ellas. Sansegundo fragua un texto soberbio con una carga emocional reflejada, con extraordinaria maestría, en la puesta en escena. Elige para esta representación a dos, podemos decir, grandísimas actrices que se transforman en María e Isabel, se lo creen y lo transmiten con una pericia que deja boquiabierto al observador de la escena. Noelia Benítez y PepaGracia —María Fernández Estuardo e Isabel Sánchez Tudor, respectivamente, en el texto de Sansegundo— juegan sus papeles con una sutileza y elegancia escénica desbordante en el elaborado argumento creado. No desperdician ni una gota de su sudor en balde. Caminan, gesticulan y declaman ajustándose perfectamente al perfil de sus personajes. Y de este modo, logran que el gran texto escrito se convierta en una obra maestra en escena.
El excelente trabajo de dirección se aprecia tanto en la guía del trabajo de las actrices como en la consecución final de las escenas. Nada hay al descuido. Los efectos sonoros, la iluminación, la fabulosa música escogida engrandecen aún más todo el trabajo actoral y narrador de esta maravillosa obra —que sería un lujo poder leer—.
Para aquellos que piensen que en nuestro país no se hacen buenas obras de teatro solo tienen que pasar por Nave 73 para comprobar que lo que se está representando es una auténtica joya teatral.
Hay tiempo porque estarán todos los sábados y domingos hasta el 02 de noviembre.

¡¡¡Que le corten la cabeza!!!


Apunta: Vir Casanova




FICHA ARTÍSTICA

TEXTO Y DIRECCIÓN: Fernando Sansegundo
ACTRICES: Noelia Benítez y Pepa Gracia
ILUMINACIÓN: Michael Collis
ESPACIO ESCÉNICO Y VESTUARIO: La Catorce
REALIZACIÓN ESCÉNICA: Juan Francisco Pozo
ESPACIO SONORO: Fernando Sansegundo y Diego Cabezas
VOZ EN OFF: Alicia Lobo
FOTOGRAFÍA Y VÍDEO: Diego Cabezas
DISEÑO Y REALIZACIÓN DE CARTEL: Manuel de los Galanes
PRODUCCIÓN: La Catorce
DISTRIBUCIÓN Y MANAGEMENT: Carlos Romay

FELIZ CUMPLEAÑOS... O NO


Una familia feliz, con su chalet adosado en una urbanización de ensueño, con un buen trabajo, con unos amigos estupendos...
Pero cumplir los cuarenta es duro. Miras hacia atrás, ves tu juventud alejarse, te sientes encerrado en un presente que te atrapa, atrapado por un futuro que no te estimula, ves todo lo que queda por hacer y el poco tiempo que queda... Y el día de tu cumpleaños vienes del centro comercial donde has comprado las cosas para tu fiesta que preparas para esa noche y vas y te cruzas con unos chavales haciendo autostop con sus mochilas. Y ya la has liado. Todas esas preocupaciones se te vienen encima y te dan ganas de huir, de ver que hay Al final de la carretera. Me recuerda mucho a la maravillosa canción Little Boxes, de Malvina Reynols, que salia en los créditos de la serie Weeds.
Así se encuentra Rafa (Manuel Baqueiro) el protagonista de la obra y es cuando decide largarse y abandonar una vida monótona junto a su mujer Laura (Melani Olivares) y a sus amigos y vecinos Alfonso (Raul Peña) y Victoria (Marina San José). Y ese es el argumento principal de esta obra de Willy Russell (peluquero reconvertido en dramaturgo, compositor, novelista...) que escribió en 1976 con el título de The Tupperware man por un monólogo del personaje de Laura al principio del segundo acto. Pero hubo de cambiarle el título ya que tuvo problemas legales con la conocida empresa de recipientes.
Esta obra no se había representado nunca en España y ahora nos llega de la mano de Juan Carlos Rubio –autor de moda que vuelve a las carteleras con su texto Las heridas del viento en el Teatro Lara– en la que no ha debido ser una adaptación facil. La obra tiene cantidad de gags referentes a la actualidad y ya el propio Russel tuvo que actualizar el texto en 1985 porque se había quedado anticuado en muchos de sus chistes.
La dirección a cargo de Gabriel Olivares, director prolífico que cuenta con varias obras a la vez en la cartelera madrileña: Burundanga y Cancún (de Jordi Galcerán), El nombre (de Alexandre de La Patellière y Matthieu Delaporte , adaptada por Galcerán), Una boda feliz (de Gerard Bitton y Michel Muñiz, adaptado por Juan Solo) y Ser papa (de Bjarni Haukur Thorsson, adaptada por Nancho Novo). Además codirige Verónica junto a Carlos Molinero, su autor. Parece que no para quieto y me hace preguntarme que de donde saca tiempo.
La verdad es que se trata de una comedia ligera que nos hace pasar un buen rato con una buena producción a cargo de El Reló, bien resuelta en sus aspectos técnicos y con unas interpretaciones más que correctas de tan televisivos actores, destacando en especial Raúl Peña en su papel de marido borrachín y sudoroso.
Entretenida, para reir y pasar un buen rato y olvidarse de que uno se va haciendo viejo, aunque solo sea durante 90 minutos.

Apunta: Rubén Sintes




Autor: Willy Russell
Adaptación: Juan Carlos Rubio
Dirección: Gabriel Olivares
Con: Manu Baqueiro, Melani Olivares, Marina San José y Raúl Peña

Del 1 de octubre al 2 de noviembre de 2014
Horario: de miércoles a sábados: 20 horas, y domingos: 19 horas






Little boxes on the hillside,
Little boxes made of ticky tacky
Little boxes on the hillside,
Little boxes all the same, 
There's a green one and a pink one 
And a blue one and a yellow one
And they're all made out of ticky tacky
And they all look just the same. 

And the people in the houses
All went to the university
Where they were put in boxes
And they came out all the same
And there's doctors and lawyers
And business executives
And they're all made out of ticky tacky
And they all look just the same. 

And they all play on the golf course
And drink their martinis dry
And they all have pretty children 
And the children go to school,
And the children go to summer camp
And then to the university
Where they are put in boxes 
And they come out all the same. 

And the boys go into business
And marry and raise a family
In boxes made of ticky tacky
And they all look just the same,
There's a green one and a pink one 
And a blue one and a yellow one
And they're all made out of ticky tacky
And they all look just the same.

Pequeñas cajas en la colina,
pequeñas cajas hechas de papel maché
pequeñas cajas en la colina,
Y todas son iguales,
Hay una verde y una rosa
Y uno azul y uno amarillo
Y todas están hechas de papel maché
Y todas parecen iguales.

Y la gente en las casas
Todos fueron a la universidad
Donde fueron puestos en cajas
Y salieron todos iguales
Y hay médicos y abogados
Y ejecutivos de empresas
Y todos ellos están hechos de papel maché
Y todos parecen iguales.

Y todos ellos juegan en el campo de golf
Y beben sus dry martinis
Y todos ellos tienen hijos bonitos
Y los niños van a la escuela,
Y los niños van al campamentos de verano
Y luego a la universidad
Donde se les pone en cajas
Y salen todos iguales.

Y los muchachos entrar en las empresas
Y se casan y tienen a su familia
En cajas hechas de papel maché
Y parecen todos iguales
Hay una verde y una rosa
Y uno azul y uno amarillo
Y todas están hechas de papel maché
Y todas parecen iguales.

Little Boxes de Malvina Reynols
(Banda sonora de la serie Weeds)

IMPROVISANDO TUS ÚLTIMOS DESEOS


Se plantea una gran dificultad si tienes que decidir qué hacer en tu última noche. Son muchas las opciones y muy poco el tiempo. Está claro que si eliges una no hay lugar a otra. Y es que el asunto no pinta nada fácil ¿Tendría que ser algo tan grandioso que fuera recordado en los textos históricos, si es que quedara alguien para contarlo en este apocalíptico final? ¿O sería un deseo inconfesable? ¿O algo corriente y habitual? ¡Qué mar de dudas! Quizá sería maravilloso poder visualizarlo, no se, ver un ratito como podría ser esa noche, La última noche. Al Tran Trán nos plantea un entretenido juego de improvisación musical y teatral donde los protagonistas crean canciones, ritmos, diálogos e historias a partir de tus peticiones, tus sueños o lo que se te ocurra digno de hacer —o no tanto— en una noche loca. Se valen de sus voces —nada qué ver una con otra—, de sus dotes interpretativas para la improvisación teatral —unas más finamente desempeñadas que otras—, de su buena música en directo —guitarra, cajón, mesa de mezclas…— y mucho cachondeo. Lo sorprendente de este tipo de espectáculos es la dificultad que acarrea al no existir un guión previo. Todo se basa en una premisa dada al momento y de ahí una ejecución totalmente improvisada. En este caso, varias proposiciones acompañan a los protagonistas durante toda la representación e interpretan sus canciones y sus textos bajo el influjo de esas premisas adquiridas por cada uno de ellos. Esto es realmente curioso puesto que se han creado sus papeles improvisados en el momento y los defienden hasta el final. No vamos a encontrarnos con textos demoledores de rabia contenida, ni interpretaciones de palabras grandilocuentes porque no se trata de eso en este espectáculo. De lo que se trata es de pasar un buen rato y, de eso, no hay duda.
Me encanta la estética, algo steampunk, de su vestuario —con sus levitas, sus casi uniformes militares, sus chisteras con gafas de aviador— que junto con la luz casi de candil crean un ambiente medio ciencia ficción medio paranoia de psiquiátrico muy conveniente para esta función de locura y vivacidad. Y esa luz, a medio gas, sube y baja en intensidad a elección de los improvisadores, focalizando los momentos individuales según surja.

Así pues, y sin más, ¡qué comience La última noche! Y será en el TeatroAlfil todos los sábados a las 22:30h hasta el 29 de noviembre.

Piensa y cuéntale a Al Tran Trán ¿qué harías si esta fuera La última noche?



Apunta: Vir Casanova




Actores Improvisadores:
Ángel Hidalgo Cantizani
Rubén Hernández
Pau Pérez
Daniel Sota
Antonio Turuta
Idea Original: