LA MÚSICA DEL SILENCIO

Cartel de la obra
Pablo Messiez nos invita a disfrutar, nuevamente, de las palabras, de los silencios y de la música que suscitan. Nos pone a prueba con su compleja obra Los brillantes empeños, estrenada en el Festival de Teatro Clásico de Almagro el pasado julio y programada hasta primeros de diciembre en Nave 73. 
Pablo Messiez crea un universo de atmósfera enrarecida donde los personajes deambulan sin un claro pasado en un presente de incierto futuro. Donde las palabras se dicen aprendidas de textos clásicos y donde los silencios expresan casi más que las palabras. Personajes huérfanos, escondidos, presos de un pasado oscuro, trágico y sin rostros. Personajes aturdidos, enloquecidos por su improvisada realidad cargada de preguntas sin respuesta, de acciones embrutecidas y miradas perdidas donde la única salvación se encuentra en los textos clásicos recitados sin expresión, como autómatas. Seis personajes, hermanos todos, que han vivido apartados del mundo exterior hace tantos años como los libros que releen y recitan. Abandonados a su suerte ajenos al universo paralelo exterior. Descubriéndose a sí mismos a través de esos libros, de esas conversaciones absurdas de palabras ajenas, de roces incestuosos necesarios lavados con el agua límpida que todo lo purifica. Seis hermanos huérfanos de padres e ignorantes de vida.
Es un texto de muy difícil asunción con una puesta en escena excéntrica de una gran belleza instantánea visual. Es casi un baile, un juego de expresiones corporales donde las acciones de los personajes, con sus roles bien marcados, se desarrollan cada una por su lado creando un conjunto armónico. Una armonía controlada por la hermana mayor, directora de este baile, guía y guardadora de la tradición, del orden y la realidad —sus realidades— y solo ella, como si de un éxtasis se tratara, puede escuchar la música que produce el silencio y las voces de la realidad —exterior a ellos, ajena—. Una interpretación excepcional ejecutada por los seis actores brillantes en su empeño. La escenografía es simple y conceptual. Todo el escenario se nos muestra lleno con un montón de patatas, una olla hirviendo, una pila de libros, una tina de agua y un ventilador iluminados tenuemente, con ese desasosiego que crea la penumbra.
Dejate llevar «a la sensación, previa al sentido. Al sabor, antes que al saber» todos los sábados y domingos hasta el 07 de diciembre en Nave 73.


«Respóndate retórico el silencio;
Cuando tan torpe la razón se halla,
Mejor habla, señor, quien mejor calla»
                                                                    Calderón de la Barca




Apunta: Vir Casanova




FICHA ARTÍSTICA
ELENCO:
Carlota Gaviño, Rebeca Hernando, Javier Lara, José Juan Rodríguez, Iñigo Rodríguez-Claro, Mikele Urroz
TEXTO Y DIRECCIÓN:
Pablo Messiez
ESCENOGRAFÍA Y VESTUARIO:
Pablo Messiez y Grumelot
DISEÑO GRÁFICO:
Claudia Gaviño y Alberto Salas
FOTOGRAFÍA:
Bentor Albelo
PRODUCCIÓN EJECUTIVA:

Leticia Rodríguez

EL DON DE LA ELECCIÓN

Cartel de la obra
¿A quién te llevarías a una isla desierta? no es más que un juego, esa pregunta que siempre se hace en los momentos más cruciales de nuestra adolescencia: el botellón. Ese momento en el que necesitamos saber si la persona a la que le toca responder te llevaría a ti. ¡Cuántos desengaños! Y esta pregunta da título a la obra que gestaron Paco Anaya y Jota Linares y que ahora nos muestran en Nave 73. Una obra con muchos sentimientos encontrados, escondidos, expulsados a presión. De personajes que van perdiendo vitalidad mientras les pasa la vida. Esa vida que habían imaginado de forma distinta a la que se abocan. Son cuatro amigos, cuatro compañeros de piso que en el último día de sus ocho años juntos descubren quiénes y cómo son verdaderamente. Cuatro amigos que tras un simple juego ven como sus vidas giran vertiginosamente y caen a otra realidad nunca antes imaginada. Cuatro amigos, mucha cerveza y ¡plash…! adiós a la mágica sensación anterior.
Jota Linares vuelve a dotar a algunos de sus personajes de una pesadumbre y angustia vital desasosegante, asfixiante, como ya vimos en los personajes de otro de sus libretos Lo esencial es invisible a los ojos. Ese vagar sin hacer ni decir lo que querías, dejándote llevar por los acontecimientos, esperando que algo lo cambie. Ese algo estalla y todo se despieza.
Los actores juegan bien sus papeles. Se dejan embaucar por el aroma primero de la vida estudiantil, de la penita que da dejar el hogar donde has pasado tantos buenos ratos. Van cambiando su actitud en consonancia con la historia, con los hechos que van acaeciendo.
El escenario-casa se divide en tres ambientes bien diferenciados siempre iluminados vagamente, con esa luz vespertina que da esa sensación de final —o comienzo, según se mire—.
Marcos, Celeste, Eze y Marta dejan su ático con terraza. Podrás verlo los viernes de noviembre en Nave 73.

¿Y tú, a quién te llevarías a una isla desierta?


Apunta: Vir Casanova




FICHA ARTÍSTICA
ELENCO: Juan Blanco, María Hervás (cover: Beatriz Arjona), Maggie Civantos y Abel Zamora
DIRECCIÓN: Jota Linares
LIBRETO: Paco Anaya y Jota Linares
AYTE. DIRECCIÓN: Lydia Ruiz
PRODUCCIÓN E IMAGEN: José Ponce de León
DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Chon López
ESCENOGRAFÍA: Ceci Braconi
FOTOGRAFÍAS: Elsie Marina
MÚSICA ORIGINAL: Juan Hernando
VESTUARIO CHICOS: Las cinco en punto
VESTUARIO CHICAS: El rincón de Laura
PRENSA: Gran Vía Comunicación

Tema “Collapse” compuesto e interpretado por: Hungry Butterfly

SI VIVALDI HUBIERA O HUBIESE ESCRITO UNA QUINTA ESTACIÓN…


El viaje más largo es el que se hace
hacia el interior de uno mismo.
Dag Hammarskjöld

Es un atrevimiento cuanto más osado el escribir sobre La quinta estación del Puto Vivaldi, un atrevimiento que reviste la misma complejidad que el titulo. Voy a intentarlo. Pero este yo que escribe ahora es diferente al yo que vio el estreno, o al que se lo conto a un amigo, o al que intenta recordar como iba vestido el actor.
Mi intento es desde este yo , que no se muy bien cuál es, al igual que le pasa al veterano de todas las batallas en escena, y al no tener clara conciencia los revisa poniéndonos al público como testigo y como cómplice. Tantos yoes, tantos capitanes que nos dirigen –incluida la patata– hace que vivamos en una suerte de universo esquizofrénico, obsesivo compulsivo, al que según el hombre vestido de aviador solo le da sentido el amor.
Un rincón del escenario acoge a un ser curtido, vestido de aviador como un viajero de altos vuelos, ya caído, buscando en el interior del hombre, de la humanidad. El veterano está iluminado por la pobreza de una bombilla y de vez en cuando echa tragos de agua o de alcohol, porque hacer semejante revisión verbal reseca la garganta y creo que hasta el alma.
Él necesita hablar de su universo –léase el universo con sello propio, original e identificable de CarlosAtanes– y así lo hace, sin parar, con la sonoridad de lo indescifrable que se ha ocultado en un rítmico texto que encierra angustia, metafísica, soledad, ironía y una suerte de locura colectiva revisando las múltiples personalidades que «soy cuatro y soy ciento» poseídas por el que habla sin parar.
La acción se basa en el movimiento sonoro de la palabras dicha, redicha, conjugada y, en ocasiones, con voces en off ecolalicas. Por tanto en esta puesta el ejercicio de poema sonoro escrito por Atanes contiene en si la función.
Como la palabra es la protagonista, Marta Timón, dirige a un actor que hace de la palabra una religión: Joaquín Hinojosa.
Ellos tres bajo una luz tenue, porque el sabor de la propuesta es obscuro, y en un lugar que representa la desolación y la intimidad se han unido para convertir esas palabras en una arenga a veces indescifrable, a veces cacofónica y a veces exhortativa, pero sobre todo poética.
Entonces Joaquín Hinojosa esgrime su magnifica voz y su impresionante figura en movimiento o en quietud al servicio de esos fonemas crípticos y el ejercicio actoral exprimiendo coordinadas, subordinadas o disertaciones grotescas sobre la copula del hombre y el caimán –como dice mi amigo Alejandro, compleja alianza si se trata de sexo oral- se convierte en un lujo para el espectador que tiene al alcance de la mano a este gran actor respirando su sabiduría fraguada en muchos escenarios que hace que la cadencia textual se aproxime al acto teatral.
Y como colofón, en un final agotador, la dirección alienta a que el actor reflexione en un bucle de conjugaciones de pasados, presentes y futuros sobre el amor y el deseo como principal vía de escape.


Apunta: Coral Igualador





El Umbral de la Primavera C/ Primavera, 11.
Domingos de noviembre, 13 hs
Dirección y escenografía: Marta Timón.
Texto: Carlos Atanes.
Actor: Joaquín Hinojosa.
Voz en off: Miguel Hermoso, Roberta Pasquinucci, Marta Timón.

EL QUE CANTA SU MAL ESPANTA

Cartel de la obra
El disco de cristal acaba su trayectoria en el Off del Lara. Si aún no la has visto, acércate este viernes o sábado por el teatro y disfruta de una propuesta escénica sencilla, pero efectiva en la nueva sala pequeña del teatro.
Secun de la Rosa se ha enfrentado a esta obra desde todos los ámbitos: dirige, interpreta el papel protagonista y adapta en una versión libérrima el Zoo de cristal de Tennesse Williams. En clave de comedia dramática, nos presenta la historia, un padre, Tomy Tomás (un cantante acabado de los años 60) que intenta sacar a flote su vida y la de sus hijos dentro —o a pesar— de un ambiente que no les es muy favorable. La historia, directa sin demasiados rodeos, nos acerca emocionalmente a esos lugares comunes en los que todo el mundo puede identificarse: la soledad, una vida a medio hacer, la necesidad de realizarse por el arte, el amor a la familia y la esperanza de construir para los tuyos un futuro mejor que el que uno, en este caso el protagonista, se encuentra. Es de agradecer el retrato humano que hace Secun de los personajes, porque nos los muestra desde un lado tan humano que es imposible que no te los creas. Una visión psicológica muy acorde con la propuesta que presenta. Felicidades por la coherencia.

La propuesta escénica parte casi de un espacio vacío: tres sillas, una mesa y un baúl lleno de discos, tan frágiles que parecen de cristal, tan de cristal como el universo emotivo de los personajes, conforman la escena. El resto, los grandes actores de los que se rodea Secun y la guitarrra en directo de Pablo Méndez. La música consigue crear un espacio íntimo y hace que los números musicales queden vestidos con un halo nostálgico que resalta el carácter emotivo del texto. Xavi Melero y Ana Hurtado, los actores, cantan y actúan desde una sinceridad aplastante y con una naturalidad que se le echa de menos, un poco, al personaje protagonista. Porque Secun de la Rosa, está muy bien (controla el timing de la función, orienta los parlamentos, aporta el carácter maduro a la obra...), pero deja entrever, en ciertos momentos, a Secun de la Rosa, ocultando a Tomy Tomás. Si seguimos hablando de los actores, no podemos dejar de resaltar la actuación de Xavi Melero un actor de esos que te llevarías a casa para que te recite o te interprete o te cante o haga lo que quiera, porque sin lugar a dudas, su actuación es la más destacable. A ver si le vemos con frecuencia en las carteleras del teatro madrileño.

El disco de cristal, en resumen y salvando la anécdota, habla de la vida, de la más pura y real y puta vida, pero lo hace desde el lugar entrañable de la palabra afectiva y a través del arte transformado en música, el único lugar que sin duda, está tocado por los dioses. Unos dioses que hacen bolos por los pueblos en las fiestas de verano.

Si queréis pasearos por este particular olimpo musical, no dejéis de sacar vuestras entradas para el viernes o el sábado, y que no se os olvide porque son la últimas funciones, al menos en Madrid, que sepamos.


Apunta: Conchita Piña




Ficha artística:
Texto y dirección: Secun De La Rosa
Elenco: Secún De La Rosa, Ana Hurtado, Xavi Melero
Música en directo: Pablo Mendez
Iluminación Iván del Álamo
Producido por Radio Rara Teatro
Distribuido por Chariny Producciones


LAS MEJORES CAÍDAS NOS LEVANTARÁN


De todos es sabido que el Teatro del Arte tiene una programación de calidad... Y lo siguen manteniendo. Después de deleitarnos con El Troquel, la obra que tienen en cartel los domingos, volvimos a deleitarnos el martes con Bazar. Se trata de un texto qué su autor y director, David Planell, retoma y vuelve a montar tras recuperar sus derechos tras varios años. Se montó en 1997 en el Royal Court de Londres, hace unos seis años en La Casa Encendida y, ahora hace unos meses volvió a los escenarios siendo igual de válido que entonces.
Todo trascurre en la trastienda de bazar de Hassan (Rodrigo Poison) en el madrileño barrio de Lavapíes. Allí es donde se reúnen Antón (Raúl Jiménez) y Rashid (Edu Ferrés) para preparar un trapicheo con una factura. Lo que no saben es que Hassan aparecerá con una noticia más que sorprendente, han seleccionado el vídeo donde Antón se rompe el brazo con la bici para el concurso de Youtube Las mejores caidas de la Historia.
Este concurso y su posible premio se convierte en la panacea que puede solucionar sus vidas. Lo malo es que también es el vídeo que destapará sus miserias.
Así, en clave de humor, Planell desgrana la vida de sus personajes y la de un barrio de Lavapiés donde conviven la inmigración con la marginación, la miseria con las ganas de salir de ella.
Con unas interpretaciones a destacar por parte de los tres actores se defiende este texto más que digno, donde se mezclan la comedia más negra con un el drama social, de forma que el espectador se engancha con la vida de sus personajes. Obviamente hay comedia en la situación descabellada de repetir un vídeo de un accidente, pero eso sirve para que nos describa la situación más que dramática de la inmigración, de la exclusión, de echar de menos la patria, del paro...
Entre una escenografía efectiva y bien resuelta en aspectos tecnicos y de dirección, no os perdáis las maravillosas interpretaciones de estos tres actorazos en este cierre de ciclo de esta obra que, tras varios meses de andadura, finaliza estos días en el Teatro del Arte. Y qué mejor sitio para verla que una sala de Lavapíes.


Apunta: Rubén Sintes



Escrita y dirigida: David Planell
Interpretes: Edu Ferrés, Raul Jiménez y Rodrigo Poison
Producción: Lucila Canle
Ayudante de dirección: Eva Manjón

OFELIA Y HAMLET TIENEN MIEDO

Foto de la obra
El espacio Labruc se abre a nuevas experiencias teatrales. Ahora acoge en su sala Haunted House, un espectáculo dirigido por Ana Kuntzelman e interpretado por Leyre Asarta y Marcos García Barrero.

La mejor forma de entender lo que está llevando a cabo con su espectáculo la compañía Snomians es asistiendo a una representación de su «Casa encantada», principalmente porque lo que nosotros vimos el pasado domingo nada tiene que ver con lo que veréis vosotros el siguiente. Porque esto es lo mágico y lo genial de esta propuesta que se sustenta sobre un principio de improvisación. Pero no os asustéis, la improvisación que tratan estos geniales actores nada tiene que ver con papelitos sacados al azar, palabras graciosas y cosas que te llevarías a una isla desierta. No. Al contrario. La improvisación sobre la que trabajan estos actores es de verdad. Marcos y Leyre, bajo la atenta mirada mirada de Ana, llevan trabajando varios años este montaje, y se nota. La complicidad que tienen los actores en la escena, la forma en que se no-se-miran, los silencios, la manera de recoger los dardos que son las palabras que se lanzan... todo esto, nada tiene que ver con la improvisación al uso, porque su método parte de la búsqueda. Su teatro lleva implícita una filosofía propia que nace desde actor hacia afuera. No se acogen a ningún método establecido, ellos como actuantes y el contexto que les da el lugar (el físico y el otro) son el método. Trabajan la acción teatral, la palabra, la danza, porque aunque en Haunted no dancen, se nota el tempo del baile, su poética, la coreografía interna que actúa como resorte en estos personajes que se llaman igual que los actores, Marcos y Leyre. De ahí que nosotros los bauticemos como actuantes (no son ellos, no son actores, no son personajes... son acción, tiempo, lugar y situación; son su aquí y su ahora).

El ahora en Haunted House es el límite del terror, pero no del terror ese que se pasa poniéndote un cojín delante de la cara, no, el terror que se explora en esta Casa tiene que ver con el miedo interno, con ese miedo a no ser entendido, a la incomunicación, con el terror que despierta que alguien descubra tus fantasmas y te los ponga delante. Marcos y Leyre nos presentan dos situaciones: una conversación de pareja y un casting para Hamlet. Esta es la excusa y el pretexto para poner en acción la dinamo del miedo a través de la palabra, las que se dicen y no llegan porque no se entienden, en la pareja, y la palabra que llega demasiado y que acaba convirtiéndose en violencia en el casting. Todo esto nos lo muestran desde la más completa naturalidad y escased de recursos: dos sillas con dos láparas, un fondo de proyección y una película (que recuerda al cine de autor europeo) que se proyecta mientras los personajes callan y escuchan en el escenario. La proyección nos muestra lo que no vemos de estos personajes, sus miedos y completa y contextualiza la obra.

Haunted House, tiene muchas lecturas, y esto es lo verdaderamente interesante de la función y el acierto de Ana, la directora: podemos quedarnos en la primera capa, las historias que se nos cuentan en esas dos escenas, pero si nos sabe a poco podemos avanzar más y descubrir que esto es excusa para hacer metateatro y mostrarnos un trabajo de laboratorio teatral, pero podemos seguir ahondando y descubrir que también es una obra que habla sobre el valor y la importancia de la palabra (de lo que se dice y de lo que no se dice), pero también es un trabajo que pone en acción los límites del actor y la escucha activa. Y además de todo esto, y en definitiva, es una obra de teatro que te permite pasar un buen rato, uno de esos buenosmalosratos que se viven cuando vas a ver una función y sale tocado y hundido.

Pues eso, Haunted House es una experiencia teatral completa. Si queréis disfrutarla aún estáis a tiempo, el domingo 26 de octubre en la Sala Labruc. Nosotros vimos esto que te acabamos de contar, pero vosotros, seguro, veréis otra cosa. Todo dependerá de vuestro umbral del miedo.



Apunta: Conchita Piña




Ficha artística y técnica

Actores: Leyre Asarta y Marcos García Barrero

Dirección: Ana Kuntzelman

Producción y comunicación: Snomians


EL MONSTRUO

Cartel de la obra
Sé que hay decenas de miles de extraordinarios docentes en nuestro país, que muchas veces se encuentran solos, maltratados o incomprendidos. Conozco a muchos de ellos. Pero me gustaría conocer a más docentes entusiastas.
José Antonio Marina. El Mundo. Octubre 2013.

La educación es la pieza fundamental de toda sociedad, digan lo que digan. Para la construcción de tu personaje vital es necesaria una buena educación desde la más tierna infancia, una buena aptitud para recibir conocimientos en el aprendizaje y, por supuesto, un buen educador —familia y escuela— para tu desarrollo intelectual y social. En las escuelas, los profesores tienen una función importantísima en ese desarrollo intelectual. Para ello están sometidos a un constante aprendizaje —o así debería ser— para adaptarse a los tiempos y a las nuevas generaciones y no quedarse obsoletos profesores de conocimientos estancados en apuntes amarillos sin ningún entusiasmo por la enseñanza ni por los educandos. Porque cuando esto último sucede se desata una tragedia educativa donde el profesor ya no aspira a nada más que a pasar otro día, sin pena ni gloria, y los alumnos a no recibir una buena formación.
Un ejemplo maravilloso de esta debacle educativa nos los pone en escena Réplika Teatro con su función El profe de Jean-Pierre Dopagne. El ácido, pero sentido, monólogo de un profesor de literatura abatido y desapasionado que ha ido perdiendo el entusiasmo primigenio por la enseñanza, se ha hecho débil en sus convicciones dejándose llevar a una decadencia humana que le precipita al pánico y consecuentemente a la tragedia. Gabriel Garbisu se pone en el pellejo de El profe bajo la cuidada e inteligente dirección de Jaroslaw Bielski. Garbisu irrumpe en escena como el profesor que entra en su aula. Nos mira, nos reprende por los modales nada parecidos a épocas pasadas, nos traslada preguntas retóricas, nos hace confidentes de sus más íntimas sensaciones en su día a día como docente. Va y viene del pasado al presente acercándonos cada vez un poco más a sus vivencias, sus inquietudes primeras y su progresiva postración.
Su excelente y natural interpretación aporta al personaje una esmerada humanización que le permite justificar, de algún modo, su declive y posterior monstruosidad. Y tanto es así, que la contradicción se apodera de tu interior confundiendo lo que está bien o mal para argumentar su justificación y como un juez omnipotente perdonarle todas sus culpas.
Gabriel Garbisu recorre el escenario, solo habitado por un pupitre con su silla, dejándonos que veamos lo que trasmite en recuerdos. Nos invita a ver a su padre, sus profesores, sus compañeros de instituto, sus alumnos, las letras que escribe perfectamente sobre su pizarra imaginaria y el día aquel en el que todo acabo o comenzó.
La iluminación juega un papel significativo en el transcurso de las escenas, presentes y pasadas, oscureciendo o iluminando según se van desarrollando y haciendo que el espectador adquiera un sentido temporal de las mismas.
El vendaval de sensaciones que se agitan en el cuerpo del espectador una vez que termina la soberbia puesta en escena es altamente recomendable porque no te deja impasible.
El profe pasa lista en Réplika Teatro los viernes, sábados y domingos hasta el 26 de octubre.

Buenos días, señor profesor. Buenas noches, señor monstruo.



           Apunta: Vir Casanova




Ficha Técnica y artística
Autor: Jean-Pierre Dopagne
Dirección: Jaroslaw Bielski
Reparto: Gabriel Garbisu
Traducción: Fernando Gómez Grande
Producción Ejecutiva: Socorro Anadón
Escenografía y Vestuario: Réplika Teatro
Iluminación: Jaroslaw Bielski
Producción: Réplika Teatro y Amara Producciones
Diseño Gráfico: Carlos Verdasco
Fotografía y Redes Sociales: Mikolaj Bielski
Prensa: Natalia Erice

Distribución: Isabel Barceló

TÍTULO: HAY UN AGUJERO EN MI…

Cartel de la obra
Para todas aquellas personas, que se metieron para el cuerpo los tres libracos de la saga 50 Sombras de Grey, lo disfrutaron —parece ser que no es para menos— y lo contaron a todas y cada una de las personas con las que se cruzaban día a día, les traemos buenas noticias, noticias frescas, noticias de las de caerse de culo. Por fin y para el gozo y deleite de este gran público, ha llegado a la cartelera madrileña el musical. Sí, sí, como lo oyen. 50 Sombras! El musical. Y qué alegría de musical. Qué sorpresa, qué risa sin parar y qué bien que lo pasas. Una triunfada segura de la cartelera otoñal.
Tres amigas crean su propio club de lectura y eligen como primera opción el famoso libro 50 sombras de Grey. Según van leyendo, las escenas más significativas del libro se van visualizando en el escenario. Todos los personajes más relevantes del libro tienen su espacio en este musical, pero quizá no son como los habíamos imaginado. Son mucho más divertidos, más cómicos porque una de las cosas que más me sorprendió al ver el musical es el tono burlesco del libreto. Es una auténtica parodia del libro pero sin olvidar lo esencial de la historia. Lo cuentan-cantan todo pero a su manera. Las canciones son realmente desternillantes por sus letras irónicas y metafóricas al hilo del argumento. Algunas de las coreografías te levantarán de la silla por su coordinación, dinamismo y presteza. El musical requiere de un elemento esencial para el desarrollo de la trama —mucho más siendo una comedia— y es que la interpretación sea algo más exagerada de lo que se puede hacer en una representación de teatro convencional. Muchos de los elementos decorativos, las situaciones, los lugares secretos, las personas se convierten en mofa y se engrandecen o empequeñecen casi hasta el ridículo. Los actores están sensacionales. Ejecutan sus canciones con una finura y cadencia vocal que hasta parece extraño en sintonía con las letras tan cachondas. Todo es divertido de principio a fin. No voy a descubrir nada de la escenografía para no desvelar secretos pero es realmente fantástica. Y algo muy importante, la música. Toda la representación en vivo y en directo. Sí señor, ahí arriba, al fondo de la caja escénica como un personaje más.
Si te pillaste por Grey en el libro, ya te digo que al del musical te lo llevas a casa.
No dejes que te lo canten otros. 50 sombras! El musical estará en el Teatro Nuevo Apolo hasta el 07 de diciembre de miércoles a domingo.

¡Saca la diosa interior que llevas escondida!


Apunta: Vir Casanova



Ficha Artística y técnica

PRODUCCIÓN:
Summum Music, Som Produe y Arequipa Producciones
LIBRETO:
Al Samuels, Amanda Blake Davis, Emily Dorezas, Jody Shelton, Ashley Ward y Dan Wessels
MÚSICA Y LETRAS:
Amanda Blake Davis, Jody Shelton, Ashley Ward, Al Samuels y Dan Wessels
DIRECCIÓN Y ADAPTACIÓN:
Jesús Sanz Sebastián
DIRECCIÓN MUSICAL:
Guillermo González
INTÉRPRETES:

Miguel Ramiro, Teresa Abarca, María Blanco, Ángel Padilla, María José Santos, Celia Vergara, Sergio Arce y Eva Manjón

PIOJOS EN EL CORAZÓN

Foto de la obra
¿Es usted un demonio? Soy un hombre. Y por lo tanto tengo dentro de mí todos los demonios.
G.Keith Cherterton


En esta ocasión Iñigo Guardamino ha querido escribir una obra con una clara línea argumental. En Castigo Ejemplar, Yeah: un matrimonio entra a robar en el despacho de un director de colegio elitista las pruebas de mal comportamiento de su hijo de 10 años para que no le echen del centro educativo.
Pero el autor y director a esta sinopsis de apariencia clásica le da su toque de varita mágica, con esa gracia negra que le caracteriza, con esas frases de rompe y rasga, con su sello distintivo de ver el mundo y hacer una crítica feroz sin despeinarse. Iñigo Guardamino reflexiona con un estilo de modernidad esperpéntica junto con matices que aparentemente están fuera de la realidad pero que pertenecen más, si cabe, a ella.
El matrimonio interpretado por Natalia Díaz y Rodrigo Sáenz de Heredia es de una clase media-alta perfectamente retratada, y su interpretación se ajusta con precisión a lo que les describe en un momento determinado de la obra: un pusilánime con pretensiones y una manipuladora frustrada. Por tanto una actuación muy buena, en la que los personajes se compenetran y representan la personalidad de los padres con gran profesionalidad.
El texto es complejo de contenido y está basado principalmente en la palabra: a veces cotidiana, a veces culta, a veces absurda. La palabra que vira en personajes diferentes o en distintos momentos temporales, pero la palabra sin descanso; palabras que además tienen profundidad de lecturas. Texto y subtexto, y más subtexto, y más lecturas. La complejidad de un gran escritor crítico que los actores resuelven con acierto.
El hijo es el personaje ausente al que dadas las referencias que se hacen de él casi podemos ponerle cara, pero sobre todo le ponemos alma. Las pruebas que encuentran de su mal comportamiento hacen un retrato no solo del niñito si no de todos los valores sociales que caracterizan a una sociedad deteriorada por la falsa moral.
El pre-puber es la liendre colocada en el corazón del sistema para que crezca y medre como los cánones de la corrupción mandan.
Durante el robo de las pruebas, padre y madre, se lanzan las miserias de sus vidas en relación a la sociedad y a sí mismos. Todo con una acidez producida por las apariencias guardadas, por la crisis de valores, por el amor malentendido, por el sexo mal entendido, por el deseo de poder y por la frustración de vidas sin rumbo interno controladas por otros.
Sexo, poder, religión, relaciones frágiles y viciadas son algunos de los temas preferidos del autor, como pudimos ver en su otra obra, que aún está en cartel, Vacaciones en la Inopia; y que en está también aparecen.
El ritmo es una baza que juega muy bien el director, un ritmo que no para ya que van de un tema a otro sin dar respiro al espectador, buscar y rebuscan las pruebas que incriminan a su hijo con la premura de estar clandestinos y así es como se vomitan sus vidas, su relación matrimonial y filio parental; sin tregua.
A veces cuando crees que el tema se ha acabado, hay otro giro y otro más. Es un juego de palabras poderoso, trepidante y sorprendente. A veces, excesivo. Pero ese exceso de contenido es el que caracteriza a Iñigo. Para él: más es más. Tiene tanto en su pluma y en su cabeza y a dios gracias, un tanto inteligente que no puede evitar dárselo al espectador.
Los que conocéis la obra de Iñigo Guardamino sabéis de lo que se habla cuando le describimos por su cinismo inteligente que te mantiene en alerta de pensamiento y en sonrisa o risa de humor negro. Los que no la conocéis esta es una buena ocasión de disfrutarla.


Apunta: Coral Igualador




Ficha artística y técnica
Texto y dirección: Íñigo Guardamino.
Ayte. dirección / Coreografía: Crismar López.
Reparto: Natalia Díaz y Rodrigo Sáenz de Heredia.
Diseño de iluminación: Pedro Guerrero.
Escenografía / Espacio sonoro: María José Pazos.
Producción: La Caja Negra Teatro

DóndeLATRASTIENDA C/Sierpe, 2
Cuándo: domingos de noviembre 18:30h.


LA FALSA MONEDA

Cartel de la obra
Hemos asistido al TDA para disfrutar del estreno de El troquel, una comedia de Ignacio Pajón Leyra que reflexiona sobre el límite entre lo verdadero y lo falso. Es curioso, y no podía ser de otra forma, tratar este tema en un escenario: el lugar donde más se miente y el que se dan, a la vez, las acciones más verdaderas. Pues bien, bajo esta aparente contradicción sucede toda la obra.
 Sofía y Leonardo (no perder de vista la simbología de los nombres propios de los personajes) se ven envueltos en un dilema que les llevará a cuestionarse su posición en el mundo y su forma de vida, una vida estructurada sobre una ética que se sustenta entre la verdad de la mentira, la copia y lo genuino, la baratija y el arte. No vamos a hablar más del argumento, para que podáis disfrutar de la sorpresa de las peripecias en las que desenvuelven los personajes. Pero de lo que sí vamos a hablar de la coherencia con la que Eva Egido, la directora, ha presentado esta propuesta escénica.
Como os decía, todo es coherente en la función, porque todo orbita a partir de la misma filosofía: la polaridad verdad-mentira. La escenografía juega a mostrarnos el detalle, pero desde la desnudez del cartón, desde la imagen sin funcionalidad, es decir, que todo parece que es, pero a la vez no es; es pero es falso.  De ahí saltamos al atrezzo, igual que la escenografía, todo con trampa y con cartón, pero tan bien resuelto, que cualquiera cambiaría su Louis Vuitton por el bolso con el que Sofía, la protagonista, se pasea por el parque. Lo mismo podríamos decir del vestuario, otro elemento que en clave simbólica completa la estética de la obra.
Eso sí, que nadie se llame a engaño, porque los actores son los que son (y por suerte). Olga Goded y Paco Mariezcurrena se presentan desde la más pura realidad y el naturalismo haciendo entrañables, humanos y sinceros, a pesar de sus profesiones, a los protagonistas.  Algo más alejado del plano real, pero jugando muy bien su personaje Duende se presenta Daniel Monreal. Este personaje nacido de la propuesta escénica de Eva Egido, es el encargado de hacernos ver que bajo la pretendida apariencia real que nos muestran los protagonistas, para los espectadores, todo sigue siendo falso. El Duende se cuela en las escenas de Sofía y Leonarno, marca los  tiempos de acción de los personajes y decide interpretar él mismo (en otro acto de ficción) varios de los personajes que interactúan con los protagonistas. Recita las acotaciones y cuando quiere deja a los protagonistas que nos muestren su vida, como si de personas y no de personajes se tratasen. Una buena intuición, la de colar a este Duende en la escena, porque todo lo que hace va a favor del texto y de la acción dramática. Apoya a los actores, marca el timing de la función y cierra coherentemente la propuesta teatral.
Detrás de El Troquel no hay trampa ni engaño, lo que hay, y se nota, es un gran equipo que ha trabajado para conseguir que la obra se convierta en uno de los espectáculos de referencia de la temporada. Así que el domingo después de pasear por el rastro y comprar alguna moneda de esas que venden los anticuarios, pasaos por el Teatro del Arte y sacar una entrada para El Troquel, coged un buen asiento y no perdáis de vista vuestras pertenencias porque los domingos a las 17,30 de la tarde en el TDA, nada, y digo nada, es lo que parece. Y lo digo de verdad. 
Ahora ya podéis volver a mirar vuestra moneda.




 Apunta: Conchita Piña



Ficha  Artística y Técnica

TEXTO Ignacio Pajón Leyra
DIRECCIÓN Eva Egido Leiva
REPARTO
Olga Goded
Paco Mariezcurrena
Daniel Monreal

ILUMINACIÓN Rubén Vejabalbán
ESCENOGRAFÍA CartonAge 
VESTUARIO ALMARAVI by Jéssica Romo
UTILERÍA Blanca Paloma
PRODUCCIÓN EJECUTIVA Olga Goded y Marta Casanova
DISTRIBUCIÓN Paco Mariezcurrena y Distribuciones del Off
DISEÑO GRÁFICO Carlos Torres
DISEÑO DOSSIER Isaac Juncos Cianca
COMUNICACIÓN crea-comm
Una producción de SURCA TEATRO