PINOCHO UN MUSICAL PARA SOÑAR


   Qué cómico resultaba yo cuando era un muñeco! 
Cartel de la obra
¡Y qué contento estoy ahora de haberme transformado en un chico como es debido!
Cap.XXXVI de Pinoccho



El cuento que Carlo Collodi publicará a finales del siglo XIX ha sido llevado cientos de veces a los escenarios por esa mezcla de aventuras y de moraleja sobre la verdad y la virtud del conocimiento que encierra la historia. Diferentes versiones y diferentes formatos dan vida al muñeco de madera que quiere ser un niño.
La adaptación del cuento es fluida, contrastando escenas más divertidas con otra más poéticas y visuales como la de la ballena. En ningún caso el cuento resulta sombrío o duro, aunque el original si lo sea, porque le han restado dramatismo incidiendo en la parte aventurera, en los escenarios móviles de gran belleza, en el vestuario, la música y las coreografías.
Los actores y las actrices también se muestran como grandes profesionales de la danza y la canción, con una gran sincronía tanto corporal como vocal.
Hay personajes que son una delicia de escuchar y ver en movimiento como son el grillo y el Zorro, o de una gran dulzura, sin pizca de ñoñería, como el del hada azul.
Nueve temas musicales con sus correspondientes coreografías forman parte del espectáculo de 70 minutos que pasa volando tanto para niños como para mayores. Los pequeños disfrutan del todo y además se enteran de la historia porque tiene un buen resumen, los mayores apreciamos la puesta en escena y el despliegue de recursos que hay encima de las tablas.
Por poner un «pero», pero pequeño, sobra ese humor que se intenta colar para empatizar con el publico adulto. La calidad del espectáculo es tan buena que capta la atención de todas las edades sin añadir guiños innecesarios.




Apunta:Coral Igualador



Ficha artística y técnica:

Texto original: CARLO COLLODI
Dirección e idea original: JOSÉ TOMÀS
Dramaturgia: MARIANO LLORET y JOSÉ TOMÀS
Música original: FEDERICO RIZZO
Escenografía: AMADEU VIVES
Vestuario: TONI POLO, AMPARO MARTÍNEZ, TERE GRAU
Coreografía: PACHI G. FENOLLAR
Diseño de luces: MARI BENAVENT
Fotografía: ROMAIN ERENA
Teatro Rialto C/Gran Vía, 54
Del 27 de febrero al 5 de abril.


BIG BOY, LA GRANDEZA DE LO PEQUEÑO


                El ritmo lo es todo en el boxeo.
Cada movimiento que haces
comienza con el corazón
Sugar Ray Robinson.

Situémonos a principio del siglo XX en los paisajes de Irlanda. Allí nos encontramos a Michael y a Jimmy, dos niños que van a crecer en escena junto con el público en esa gran depresión que aconteció en la Europa del siglo pasado. Así que les vamos a acompañar a las tabernas irlandesas antes de partir para los campos de batalla de la I Guerra Mundial, a las trincheras, después al barco que llevará a uno de ellos hacia América, a los bajos fondos donde se gestaba la mafia anexa a la ley seca… Este es el viaje de dos amigos; uno es boxeador.
Hasta aquí, el lector intuye una historia clásica, contada en varias ocasiones en el cine.
Y ahora la sorpresa. La gran sorpresa. Redoble de tambores. ¿Cómo convertir esta narración en una obra maestra  si solo son dos actores, sin apenas escenografía?
Mario Ruiz y José Luis Montiel lo consiguen con una herramienta, a veces poco valorada, pero imprescindible para actuar: sus cuerpos.
Una formula que les llevó a ser semifinalistas del festival Talent Madrid, y que hizo que Boadella se fijará en ellos.
Empieza la sucesión de escenas y por ellas desfilan cientos de personajes y de acciones trepidantes. Mario y José Luis son Michael y Jimmy, pero también el tabernero, el borracho, el anciano, las chicas; van a la guerra y son los irlandeses, los alemanes, la ametralladora, el avión; en el barco hacia América, son la clase baja, la orquesta, los que se pasean por la borda, los que juegan a las cartas… Y por entonces, los espectadores ya hemos abierto la boca de par en par y admiramos ese despliegue de imágenes, de personajes y de sucesión narrativa, sin apenas pestañear nosotros y sin apenas pestañear los que se transforman en el escenario.
Lo que hacen es escena estos dos virtuosos de la actuación está en la categoría de lo que al futbol son jugadores de la talla de Messi o Ronaldo.
Sin lugar a dudas estamos ante dos grandes, con un nivel de concentración, reacción y escucha digno de semidioses escénicos, y no escribo dioses porque en algún momento se permiten el lujo de sudar.
Y luego está el ojo avizor que ha dirigido el ritmo frenético, plagado de visualizaciones, de sentimientos y de giros milimetrados. El es David Roldán. Desde esa visión inteligente, volcada en que no decaiga ni un segundo la historia, que no se pierda ni un ápice de energía para seguir aprovechando al máximo los talentos de los que están en escena.
Actores y director en comunión para dar el mejor partido de su vida, el mejor combate.
Big Boy es ver como se transforman dos cuerpos en una coreografía sublime para deleitar al público, con la pretensión de los que aman el teatro, que es ponerse al servicio del espectador.
Big Boy es un engranaje complejo, construido con pequeñas piezas que configuran un todo magistral.
Big Boy es conseguir una sincronía precisa. Todo encaja: las voces, los cuerpos, la música, el sonido, la historia.
Big Boy es una lección de buen teatro, del que nace de las entrañas, de los orígenes.
Big Boy es una obra indispensable, de ritmo hecho con una técnica impecable y también con el corazón.
La Usina C/Palos de la Frontera, 4
Funciones: Viernes 6, 13 y 20 a las 22:30; Domingo 29 a las 19:00


Apunta: Coral Igualador


Ficha artística y técnica:
Dirección: David Roldán Espejo
Actores: José Luis Montiel Chaves, Mario Ruz Martínez
Texto: José Luis Montiel Chaves, Mario Ruz Martínez ,David Roldán Espejo
Cartel: Antonio Laguna.

Compañía: Guantuguán Teatro.

EL HOTEL DE TUS SUEÑOS

Cartel de la obra
El TeatroLara acogió Contraseña: Coquelicot, un espectáculo visual, una ensoñación pura que te hará volar traído de la mano de Granada Tanz Teatro, un proyecto gestado en la sede granadina de la Escuela Pública de Formación Cultural de Andalucía.
Desde 2012 Granada Tanz Teatro desarrolla su trabajo en espacios convencionales y no convencionales. Su actividad incluye la creación de espectáculos, intervenciones, exposiciones, video-creaciones, organización de cursos y formación.

Un grupo de personas alojadas en un hotel recrean a través de la danza momentos cotidianos. El espectador es teletransportado a los años 20 con este grupo de actores con una serie de coreografías, música y vestuario que crean unas escenas que solo puedo describir como mágicas.

Trinidad Castillo, bailarina y coreógrafa formada en la vertiente del expresionismo alemán (Folkwang- Hochschule Essen, Alemania), guía esta creación colectiva en la que no se sigue una estructura narrativa ni una progresión lineal, exactamente como un sueño.
La atmósfera irreal te envuelve y te dan ganas de unirte a ellos, de entrar a formar parte de ese hotel y soñar.


 Apunta: Luz de Paz




Ficha artística:

-Dirección y coreografía: Trinidad Castillo
-Diseño Escenográfico: Julián Peinado
-Diseño de luces: Juan Felipe Tomatierra
-Elenco:
Elena H. Villalba
Coco Reyes
Klara Martí
Susana Castillo
Julián Peinado
Diego Robledo
Julia Monje


MASTER ESCÉNICO PARA SUPER HÉROES

Cartel de la obra
¿Y si pudieras rebelarte contra el dolor? ¿Y si pudieras reírte de ti mismo, de tus errores..., de la tragedia?
La Sala Tú acoge Ejercicio de violencia para abejas: dos actores, dos voces, dos «bestias escénicas».
Un recorrido por todos los rincones del amor, del desamor, de la infancia y de la familia. Un muro contra el que te golpeas, te rebelas e incluso, por momentos, te arranca una carcajada.
Abel Zamora te desarma con una capacidad de conmover, de hacerte reír y de darte la vuelta de nuevo, sin que pierdas el interés un solo instante.
Tanto Beatriz Arjona como Andrés Acevedo despliegan todo su talento en un abanico amplísimo de registros: desde la ternura hasta el desgarro más profundo, en un tour de force mágico.

Una obra que es un «salto mortal» interpretativo: arriesgada por momentos, honesta, sin miedo a jugar, a sorprender, a reírse de uno mismo.

No os perdáis esta maravilla.



Apunta Luz de Paz




Miércoles a las 20:30h
Sala Tú c/Velarde, 15-17 M: Tribunal

4, 11, 18 y 25 de Marzo.

Ficha Artística:
Elenco: Andrés Acevedo, Beatriz Arjona
Dirección: Abel Zamora

ES FÁCIL HACERSE CON EL PODER SI SABES CÓMO

Cartel de la obra
El profesor Ron Jones, en el año 1967, daba clases de historia en el Cubberley High School de Palo Alto, California. En el transcurso de una clase sobre la Alemania Nazi y no pudiendo explicar, de una manera razonable, las dudas que le plantean parte de sus alumnos sobre por qué muchos ciudadanos alemanes permitieron el exterminio de tantos millones de personas, Ron Jones comenzó un experimento con ellos para demostrarles que era posible que los alumnos pudieran llegar a ser sutilmente dominados por un líder mediante una buena disciplina, el trabajo de la comunidad, la acción conjunta y organizada y el hecho de involucrarse en una causa común, del mismo modo que lo fueron los millones de partidarios del nazismo alemán en los años treinta y cuarenta. El experimento tuvo una duración de unos cinco días con un resultado abrumador para el propio Jones, que tuvo que cortarlo inmediatamente dado el cariz masivo que estaba tomando y lo peligrosamente que se le iba de las manos.
El director de escena Marc Montserrat Drukker y el dramaturgo Ignacio García May unieron sus talentos para teatralizar soberbiamente el experimento de Ron Jones. Les quedó un texto de los necesarios de ver, de gran calidad teatral y didáctica. Lo llevaron a la escena catalana en el año 2013 y ahora lo muestran en el Teatro Valle-Inclán de Madrid hasta finales de marzo. Han conseguido que la obra —de unas dos horas y media aproximadamente— tenga la fuerza suficiente para captar la atención del público durante toda la representación. La escenografía es muy llamativa, dinámica y lograda. Todos los elementos, tanto exteriores como interiores, nos trasladan al high school americano. Todos los detalles son dignos de admiración por los espectadores. Los juegos de luces, a priori sencillos, tienen un poder de seducción en los tenues y brillantes rayos de luz solar que parecen colarse por los ventanales del aula cuando se abre o cierran las cortinas. 
Son interesantes también los diferentes sonidos que envuelven el ambiente de toda la representación. Hay momentos en que miras hacia atrás en busca de los perros ladrando —un punto más a favor de esa captación de atención—, del autobús partiendo o del griterío entusiasmado del salón de actos. Los efectos audiovisuales —muy recurrentes en las últimas producciones teatrales— son en este caso más que necesarios. Con ellos se proyectan escenas terribles sobre la injusta, intolerable y asquerosamente repugnante masacre que cometió el nazismo con los millones de personas que no eran dignas de existencia en su macabro mundo de inventada perfección. Es escalofriante una de las escenas finales donde la decoración se extiende a toda la sala. Da verdadero miedo.
El casting de los actores está muy logrado. Todo el elenco hace un trabajo interpretativo muy interesante y de gran calidad. Son creíbles sus personajes porque cada uno de ellos los dota de una esencia y particularidad muy personal que les distingue del resto y que mantienen durante toda la representación. En algunas ocasiones rozan ese cliché de película americana donde los gestos o los movimientos son altamente expresivos. La cuestión es que, todos y cada uno de ellos, son diferentes y no parecen, a simple vista, que pudieran pertenecer a un mismo grupo. Pero, poco a poco, según transcurre la representación —y el experimento— las diferencias entre ellos son cada vez 
menores y tienes la sensación de que los que hablan ahora son una sola persona con una única idea. 
La ola pasa por el por el CDN Teatro Valle-Inclán de martes a sábado a las 20:30h y domingos a las 19:30h.

¿La coges?



Apunta: Vir Casanova




REPARTO: 

Javier Ballesteros, David Carrillo, Jimmy Castro, Carolina 

Herrera, Ignacio Jiménez, Helena Lanza, Xavi Mira, Alba Ribas y 

Jordi Royo (Voz en off).

EQUIPO ARTÍSTICO:

Creado por Marc Montserrat Drukker e Ignacio García May a 

partir del experimento de Ron Jones.

Texto: Ignacio García May

Idea y Dirección: Marc Montserrat Drukker

Escenografía: Jon Berrondo

Vestuario: María Araujo

Iluminación: Albert Faura

Sonido: Francisco Grande e Igor Pinto

Vídeo: Xavier Bergés

Caracterización: Toni Santos

Ayudante de Dirección: Toni González

Ayudante de Escenografía: Alejandra González

Ayudante de Vestuario: Mireia Llatge

Ayudante de Iluminación: Ion Anibal

Coach Vocal: Isabel Pastor

Fotos: David Ruano

Diseño de Cartel: Isidro Ferrer 




MÁS ALLÁ DE LAS PALABRAS

Cartel de la obra
Arturo Turón, tras Confesiones a Alá, me vuelve a sorprender, a emocionar con su segundo montaje, Alma, adaptación del filme Persona del cineasta Ingmar Bergman. Me atrae mucho el interés que muestra Arturo Turón por el género humano, por el tratamiento que hace de las personalidades de los personajes, por la humanidad tan absoluta con la que los dota aportándoles matices sentimentales tan naturales y evolutivos como la vida misma. Me gusta cómo sienten sus personas, cómo expresan esos sentimientos, cómo hace que sea natural, pero milimétricamente estudiado. Con Alma ha creado una obra plagada de una enorme visualidad, de abundancia de expresiones, de múltiples pequeños matices de luz, de logradas notas musicales donde las palabras, son y están, pero no dicen nada sin todo lo anterior. En Alma sus personas —como el resto de personas— conviven con sus máscaras, en mayor o menor medida, pero ahí están y quitarlas o simplemente dejar que la luz de la realidad ilumine el verdadero rostro puede entrañar una gran dificultad. Solo en la intimidad con tu solo interior, dónde tu alma danza a sus anchas, se puede dejar escapar tu verdadero yo. 
Todo comienza el día que Elisabeth, actriz, decide enmudecer en mitad de la representación de Electra. En el hospital los médicos no encuentran ni remedio ni progreso en su mudez. Elisabeth se traslada a una casita tranquila alejada del mundo. La acompaña Alma, su enfermera, que se encargará de cuidarla y reportar sus avances a los médicos. Alma y Elisabeth no tienen nada que ver, pero entre ellas comienza a gestarse una relación especial, muy íntima y personal que les marcará para siempre abocándolas a la mimetización.
Las actrices encargadas de llevar a cabo esta puesta en escena tan arriesgada, con tanta dificultad y tan fantástica son Rocío Muñoz Cobo (Elisabeth) y Andrea Dueso (Alma). Ambas hacen un trabajo interpretativo muy complicado y verdaderamente sorprendente y fabuloso. Rocío lo expresa todo, sin palabras, con una tranquilidad sosegada, hace llegar a público su personalidad con sus gestos, sus expresiones, sus estupendas miradas que dicen todo. Rocío escucha, pero lo hace de verdad, sintiendo las palabras que le llegan. Andrea, al contrario, lo expresa todo mediante la palabra. Se muestra inquieta, alegre, dinámica, protectora como una madre que podría haber sido y que pretende ser. Es inocente, y eso hace que sintamos con mucha fuerza su evolución a lo largo de la representación. 
Es muy bonita la escenografía con sus muros, sus puertas, sus ventanas dibujadas como un plano donde la imaginación juega su baza para rellenar el espacio. Los efectos audiovisuales nos transportan a un espacio onírico que nos recuerda a Buñuel. La luz, casi dormida, busca los diferentes puntos de fuga. La música es encantadora, pudiendo destacar el tema versionado de Radiohead, Creep, una de mis canciones favoritas, a pesar de la tristeza que me provoca. Y en consonancia con la lograda escena musical, y como aire fresco que se cuela por todos los rincones de la casa, la danza libre de Cristina Masson atrapando a cada uno de nuestros personajes, a partes iguales. Cristina danza en poesía, como alma libre, como un fantasma al que solo ves si te descubres la mascara. 
Alma es el trabajo bien hecho, la buena interpretación y la buena dirección. Están hasta el 5 de abril todos los sábados a las 20h y los domingos a las 19h en Nave 73.



Apunta: Vir Casanova




Dirección y Adaptación:

Arturo Turón

Elenco:

Rocío Muñoz-Cobo, Andrea Dueso y la colaboración especial de 

Cristina Masson

Producción:

Es.Arte con la colaboración de Nave 73 y Nada en La Nevera

Producción Ejecutiva:

María Allas

Diseño de Luz:

Jon Corchera

Escenografía y Ambientación:

Juan Divasson

Vestuario:

Ana López

Espacio Visual:

Sergio Lardiez

Ayudante de Dirección:

Lydia Ruiz

Técnico de Luces:

Chon López

Técnico Video / Técnico Sonido:

Esteban Ruiz


ENGRANDECER LA VIDA

Cartel de la obra
Lo mejor que te puede pasar cada vez que asistes a una función de teatro es que salgas con la sensación de que lo que has visto merece la pena. Y si además el espacio acompaña, mejor que mejor. Esto es lo que nos ha pasado en la Nao 8, un nuevo espacio teatral en el que te sientes como en casa. Pues bien, nuestro debut en la Nao lo protagoniza Lady Turbio. No os dejéis engañar por las apariencias, no todo es lo que parece, es sublimemente mejor de lo que parece.
José Luis Marín, nos acerca a la vida de este personaje del que no sabemos si es hombre, mujer o alegoría. Ni la barba, ni los pendientes de infarto ni el corsé que luce (que ya lo quisiera para mí) nos distrae de lo verdaderamente interesante de la función, el texto. Es cierto, como decía Heidegger, que «el ser se muestra ocultándose». Y esto es precisamente lo que sucede en (y con) Lady Turbio.  Toda la estética romántica y siniestra con la que se disfraza Lady y su circunstancia no es más que eso, una forma de esconder todo el torrente vitalista que es este personaje. Esta forma de mostrarse (desde el nihilismo positivo) es solo un artificio, porque bajo la aparente invocación a lo oscuro y siniestro se rebela por debajo, como un palimpsesto, todo un texto vitalista, plagado de humor y ternura que podíamos titular como «canto a la vida». La lucha de contrarios parece ser el leitmotiv de toda la función: cómo llegar al odio por el amor, como sobreponerse a la muerte (no tiene que ser física) cantando a la vida, cómo ser lo que uno es a pesar de uno mismo...
El relato que sale de las entrañas de José Luis es un discurso universal. Salpicado de mucha ironía, mucho humor y su particular forma de contarnos su personalísima historia, Lady-José Luis se sumerge en los grandes temas de la vida: el amor, la necesidad de encontrarse en el otro, el miedo, el fracaso, la búsqueda de la felicidad, la aceptación, el deseo de volver a ser lo que se era… Todo esto y más es Lady Turbio, un algo más que es incomunicable y que está vinculado con la forma íntima en la que José Luís nos acerca el relato. Un monólogo que se llena de invitados, de voces distintas desde la sola voz de Marín y de canciones… un monólogo que nace como un grito desde lo más profundo, no ya de Lady o de José Luis sino que su testimonio traspasa la frontera personal para alojarse en ese lugar que compartimos todos los hombres y mujeres, en ese consciente-inconsciente colectivo que es el que nos lleva a preguntarnos por el dolor, por cómo se gestiona el dolor; que nos obliga a buscar las formas con las que negociar con el miedo sin que nos paralice. 
Y es ahí donde llega la verdadera catarsis, la solución final, del espectáculo y de la lección (si es que acaso hubiera algo de eso) que nos llevamos al acabar la obra: el miedo, el dolor, el odio se gestiona con humor, con dos cojones y con ganas de comerse el mundo.

A la vida solo se la combate con más vida. Y cuanto más perra, y cuanto más felices, mejor.



Apunta: Conchita Piña 



Ficha artística:

Texto, dirección e interpretación: José Luis Marín

ESTA NO ES UNA CRÍTICA DE EL CABALLERO DE OLMEDO DE LOPE DE VEGA, SINO DEL OTRO CABALLERO, DIGO, DE EL CABALLERO… DEL OTRO, PUESTO EN ESCENA (EL CABALLERO DE OLMEDO, NO EL OTRO; ¿O SÍ…?)

cartel de la obra
Y es que ese «otro» no es otro que Francisco de Monteser, autor en 1651 de la obra de igual nombre a la tragedia inmortalizada por Lope de Vega, si bien Monteser define su pieza como Comedia famosa y burlesca, para confirmar, con intención o sin ella, que cualquier movimiento artístico, como el Barroco, puede conllevar, aun en plena vigencia, su propia reacción paródica, una saludable autocrítica que subraya la grandeza y validez de tal movimiento.
Un «otro», por otro lado, que estaría encantado de pertenecer a la compañía, llamada casualmente Los Otros, que pone en escena más de tres siglos y medio después El Caballero de Olmedo, el suyo (no el otro, el de Lope de Vega…), enriquecido con la acertada dramaturgia que Félix Estaire compone con esta versión y revisión de la obra, ya que logra resaltar el diestro lenguaje teatral de Monteser, respetando el ritmo y el verso con idéntico talento lúdico que el de don Francisco, al actualizar partes de la pieza mediante guiños de nuestra historia de hoy. Y así, resulta divertidísimo ese rey, que ya no sienta cadera (evolución patrimonial del cultismo cátedra), como genial chanza analógica del monarca que ya no constituye un deus ex machina salvador de la nación, propaganda propugnada por las normas creadas por Lope de Vega para la Comedia Nueva hace cuatrocientos años.
Y si la dramaturgia es atinada, no lo es menos la dirección de Julián Ortega, cuya versatilidad como actor que sabe coreografiar magistralmente la palabra en escena gracias a su lenguaje corporal y gestual pudo comprobarse en su representación de La tigresa, de Darío Fo, el verano de 2014. Esta virtud se observa en el escenario como capitana de un elenco de actores en estado de gracia propia, que, con maestría, manejan con pasmoso dominio un estilo escénico arriesgado debido a la histriónica exigencia de la obra. De este modo, Héctor Carballo, José Ramón Iglesias, Rafael Ortiz, Gerardo Quintana e Irene Serrano representan con deleite y fruición este cómico Caballero de Olmedo, en medio de una escenografía explícitamente inexistente, para realzar el genio interpretativo de los actores, tan solo ataviado con el vestuario blanco que convenientemente ribetea de luminosas disdacalias la representación, en un claro homenaje al teatro barroco.

Para concluir, huelga decir que merece la pena disfrutar de esta obra, una pieza con la que el mismísimo Lope de Vega se solazaría.

MENCIÓN ESPECIAL ALMAGRO OFF 2014.

Teatro Lara. Todos los martes a las 22 horas, del 13 de enero al 3 de marzo de 2015. Prorrogado hasta el 7 de abril de 2015.



Apunta: Silvia G. M.




Ficha artística y técnica:

INTÉRPRETES: Héctor Carballo, José Ramón Iglesias, Rafael Ortiz, Gerardo Quintana, Irene Serrano
DRAMATURGIA: Félix Estaire
DIRECCIÓN: Julián Ortega




EL LARGO VIAJE DE LOS OSOS AMOROSOS

Cartel de la obra
En el off del Lara podemos ver El malestar que insiste,  el retrato de esta familia, real por los cuatro costados. Una familia con sus pequeñas miserias, sus dramas, sus rencores y sus momentos cómicos (por cierto, maravillosos). La historia de una familia madrileña contada en tres días tras los cuales nada volverá a ser lo mismo.
Un elenco encabezado por Laura Cepeda que encarna a una madre divorciada, desencantada pero que tira adelante con su hijo lo mejor que puede o sabe. Un personaje en el que reconoces a tantas otras madres y te reconoces.
Víctor Martínez (que ha sido un auténtico descubrimiento) encarna a Rufino, el hijo «nini», al chaval enganchado a Internet, agobiado por una madre dominante, frustrado, incapaz de comunicarse con ella ni ella con él.
Y la tía Clara, un deleite interpretado por Camino Texeira, entrañable y depresiva, que va y viene de su centro con lo único que parece conectarla a este mundo: sus cuadros. Un personaje de los que se te quedan grabados.
René, encarnado por Rodrigo Poisón, es el padre que se fue, el «gran desconocido», el que parece escapar de la miseria de esa casa. De pronto vuelve para ver a Rufino, para descubrir sus lagunas como padre, para que veamos cómo el personaje se deshace por las costuras, cómo adormece el dolor a lingotazo limpio.

Una familia desestructurada, donde se habla sin decirse nada, donde no se expresa de viva voz el horror de la soledad ni la tristeza de los personajes pero se respira en cada mirada. Una maravilla que no debería perderse nadie: cruel y dura pero llena de ternura y risas, como la vida misma.



Apunta: Luz de Paz




Ficha artística:

Federica:    Laura Cepeda
René:         Rodrigo Poison
Clara:        Camino Texeira
Rufino:      Victor M. Martínez

ULISES PARA NIÑOS


Foto de la obra
Cuéntame, Musa, la historia del hombre de muchos senderos, que anduvo errante muy mucho después de Troya sagrada asolar.
La Odisea-Homero

Un gran acierto el de Marta Timón de adaptar a formato de teatro infantil los famosos viajes que hizo el Ulises para regresar a su querida Ítaca, porque no es necesario utilizar un lenguaje ñoño ni contar historias demasiado rocambolescas para que el público infantil se entretenga con la propuesta escénica. Una obra infantil que además de hacerte disfrutar del teatro, encierra toda la sabiduría de los clásicos.
El Ingenioso Ulises tiene esa mezcla de juego, implicación, aventura, humor y colorido que hace que los infantes se diviertan y además se enteren de una parte de la historia del famoso héroe y de los que le rodean: Homero, su poeta cuentacuentos cantor, Penélope, Telémaco, los monstruos y adversidades del camino…
Adultos y niños nos convertimos en parte de la tripulación que  acompaña a Ulises en su aventura. Un Ulises divertido, a veces bobo y ante todo héroe muy humano interpretado a la manera que engancha al público infantil por Juan Martín Gravina o Darío Frías junto con una compañera de viaje, María Kaltembacher, que lleva la voz cantante del narrador, del ciclope o de otros personajes que aparecen en los periplos del héroe y que le aporta dulzura y corporalidad a cada uno de ellos.
Lita Echevarría firma la escenografía y el vestuario, y en su sencillez el escenario se convierte en distintos lugares del viaje a través de los colores de la alegría, de la luz y del mediterráneo. Todo es alegre y vitalista.
Los monstruos que aparecen en esta Odisea se suavizan y se colorean para quitarle hierro al asunto, así como los atisbos de violencia de la obra original, porque nuestro Ulises sobre todo utiliza la cabeza para vencer los obstáculos que aparecen en su camino. Aprendizaje: el ingenio es lo mejor para conseguir las metas.
Y entre aprendizajes, narraciones, juegos con el cíclopes, vientos hermosos, alegría de color y otras sorpresas, nos divertimos en este viaje infantil con un timonel para todos los .çublicos.
s sobretodo utiliza s infantil con un timonel para todos los ura. original, porque nuestro Ulises sobretodo utiliza spúblicos.

Off de la Latina C/Mancebos, 4


Sábados y Domingos 11:30 h



Apunta: Coral Igualador




Ficha artística y técnica:

DIRECCIÓN: Marta Timón
INTÉRPRETES: María Kaltembacher, Darío Frías y Juan Martín Gravina
AUTOR- ADAPTACIÓN: Marta Timón (micro-adaptación del texto de Homero)
Fotografía: Jacobo Medrano
Diseño: Carlos Atanes
Escenografía y vestuario: Lita Echeverria