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COMIENZA LA TEMPORADA... Y NO DE FUTBOL

Todos los protagonistas de la presentación
Estuvimos en la presentación de la  nueva temporada 2013-14 del Grupo Smedia en el teatro Cofidis. 
Allí, su responsable, Enrique Salaberria, nos presentó lo más destacado de la programación con la que nos deleitarán en esta nueva temporada que comienza. 



En su discurso criticó la situación del sector y el acoso que la administración ejerce sobre el teatro con la subida del IVA y la destrucción del patrimonio cultural que supone a largo plazo. Sobre el mismo tema, y con un tono más mordaz Rafael Álvarez «El Brujo» arremetió contra lo que en este país se entiende por cultura y pidió, a quien competa, que, como espectáculo que es, también se suba el IVA del fútbol. Un monólogo que, sin duda, marcó el tono de las siguientes presentaciones. 
De la programación destacan obras longevas en nuestra cartelera que temporada tras temporada han llenado los patios de butacas. Hablamos de Espinete no existe de Eduardo Aldán, que lleva ocho temporadas en cartelera, o El cavernícola de Nancho Novo, que va a por la quinta. Otro asiduo de la cartelera, aunque con proyectos diversos, es Rafael Álvarez «El Brujo» quien está actualmente en el Teatro Cofidis con La Odisea y que recientemente estrenará El Evangelio de San Juan en la misma sala. 
Destacan también el musical Marta tiene un marcapasos que los los Hombres G estrenan el 10 de octubre. Ya en cartel está la comedia Maribel y la extraña familia de Miguel Mihura, en el Teatro Infanta Isabel donde también se representa Cuando fuimos dos de Fernando J. López.
Enrique Salaberria durante el acto
Ademas se presentaron los monólogos cómicos de Ernesto Sevilla (Despedida Coconut), Dani Mateo (PK2.0: Que Dios nos pille confesados), Joaquín Reyes (Que me aspen) o el duo Raul Cimás-Julián López con Toda la verdad sobre el oso hormiguero. 
Destacan, como obras «más serias», Los hijos de Kennedy escrita por Robert Patrick y dirigida por José María Pou y que cuenta con un reparto de lujo: Maribel Verdu, Emma Suarez, Ariadna Gil, Fernando Cayo y Alex García. En la Sala Galileo estará El chico de la última fila de Juan Mayorga, Premio Nacional de Teatro.


Esperamos que disfrutéis esta temporada tanto como pensamos hacerlo nosotros.

EMBRUJANDO EL TEATRO

Cartel de la obra
El Teatro Cofidís volvió  a abrir sus puertas y lo hizo con El Brujo como maestro de ceremonias, como chamán, para inaugurar una nueva etapa de este teatro que se salvó de quedar arruinado por un incendio en su última planta este verano. Así que vuelve El Brujo y lo hace con La Odisea, o con su particular modo de ver La Odisea, que es mucho mejor.
Se apagan las luces y suena la música en directo y la voz en hexámetros de El Brujo comienza a narrar alguno de los episodios de este poema épico, y digo alguno porque en verdad da igual qué sea aquello que nos cuente con palabras, porque es verle subir al escenario y escuchar la historia a través de sus manos, su mirada o su forma de moverse. Pero en verdad, la historia sí que importa y en este caso importa y mucho. Porque los protagonistas de La Odisea que nos cuenta El Brujo, nos suenan y nos suenan, quizá y para disgusto de este país que hace llamarse democrático, demasiado.
Por el escenario, y a través de un solo cuerpo, (como muy bien lo ha aprendido de su maestro Dario Fo) vemos aparecer un sin fin de personajes trágicos, clásicos, héroes de una civilización que parecía mitológica y arcaica, pero que descubrimos que no está tan lejos de ser la historia que leemos cada día en los periódicos. Se nos cae la máscara ante este juglar que desde el humor nos muestra que ni el héroe es tan héroe, ni los buenos tan buenos ni Penélope tan... No cuento más porque no quiero desvelar el final de esta historia y no cuento más porque qué se puede decir de este mago de las tablas que no se haya dicho ya.

Solo una recomendación si lo has visto en el escenario ya sabes de lo que hablo y si no lo has visto tienes la oportunidad de disfrutarlo en el Cofidís durante toda la temporada con distintos espectáculos y ahora con esta Odisea que narra a modo de metáfora nuestro particular camino por la democracia.

«Háblame, Musa, de aquel varón de multiforme ingenio que...», así comienza La Odisea hablando de Ulises y así acaba esta crítica. A buen entendedor...









FICHA TÉCNICA Y ARTÍSTICA

La Odisea del 15 de agosto al 22 de septiembre

Fotografía: Fran Ferrer
Diseño Gráfico: Clemente Ruiz/ Rafael Espinosa
Trébol Propuesta Gráfica
Regidor: Juan Bastida
Ceramistas: Angie y Avelino
Diseño de Vestuario: Gergonia E. Moustellier
Realización de Vestuario: Talleres Moustellier
Diseño de Escenografía: Equipo Escenográfico PEB

Músicos:
Percusión: Daniel Suárez "Sena"
Cuerda: Javier Alejano
Percusión: Mauricio Loseto

Director Musical: Javier Alejano
Música original compuesta por Javier Alejano

Ayudante de Escenografía: José Luis Ortiz
Diseño de Iluminación: Miguel Ángel Camacho
Escenografía: Roberto García
Versión: Rafael Álvarez
Dirección
Rafael Álvarez

Equipo
Directora de Producción: Herminia Pascual
Jefe Técnico: Oscar Adiego
Distribución: Gestión y Producción Bakty, S.L. 



EL BRUJO, ARAÑANDO LAS CONCIENCIAS

Foto de la obra
El juglar aggiornado Rafael Álvarez El Brujo representó en el Puerto de Santa María el día 10 de julio. Representar en El Brujo es intransitivo: no importa qué, él simplemente representa. El tema de la convocatoria era Las mujeres de Shakespeare, pero podía haber sido El Lazarillo, El evangelio según San Juan, el flamenco en El testigo, Don Quijote o La Odisea. Da igual: lo juglares, en cualquier caso, miran al pasado para entender el presente. Jena Chesneaux dice de Darío Fo que «quiere pensar políticamente el pasado e históricamente el presente». 

Eso es El Brujo, como Fo, juglares satíricos del presente que previamente han desentrañado el pasado y se han dado cuenta que los perversos mecanismos del poder resisten en la historia.
Los juglares se enseñan en los institutos como los amables vagabundos que van narrando de pueblo en pueblo acontecimientos significativos para la comunidad. Se les imagina con laúd, sombrero de ala, capa raída y movimientos de saltimbanqui. Y eso por unas monedas o un pedazo de pan o un mordisco de queso. Pero de los juglares no se estudia el aspecto más interesante: su capacidad de desenmascarar, en el momento mismo de la representación, el poder y sus mentiras. En ese encuentro único del juglar con el público, del que se siente parte como otro sometido más por el poder, el juglar afila y esgrime la sátira, que solo es posible en el momento efímero de la representación misma. Fo dice que en esas «historias del pueblo el discurso de la dignidad aparece continuamente. La dignidad». Y a eso viene El Brujo, ni a lucirse, ni a actuar, viene a satirizar el poder, que cambia poco en sus modos de control y pervivencia, y a encontrarse con el público y contarle historias de dignidad, la de Lázaro, la de el evangelista Juan y la de las mujeres en las comedias de Shakespeare. En eso consiste El Brujo en todos sus espectáculos.

De las mujeres que El Brujo elige para su cuento evita las ofelias, las lady Macbeth y las Julietas, y se centra en las mujeres de las comedias, como la Rosalinda y Celia de la comedia Como gustéis (As You Like It):

Celia.- Vamos a jugar al amor, pero no lo tomes muy en serio es solo para divertirnos.
Rosalinda.- Y entonces, ¿en qué consistirá nuestro juego?

El Brujo elige la comedia y le da un sentido profundo: el amor es un juego, tan infinito como finitos somos los mortales que jugamos. Y de eso tratan las comedias y, sobre todo, las mujeres de las comedias de Shakespeare: del juego del amor como conjura contra la muerte.


También nos habla el juglar del teatro inglés, de los actores de la época y, al mismo nivel, habla del teatro subvencionado de hoy y del 21% de IVA. Dice que Hamlet es un pesado, que la gestualidad para representar a una mujer lo ha aprendido de Mario Vaquerizo y que el conflicto de Gibraltar le obliga moralmente a suspender el espectáculo. Rajoy y los sobresueldos. El poder y sus desviaciones. Rubalcaba entre Rosalinda y Celia. Lo de ayer en el hoy, lo de hoy como siempre: el poder y solo la sátira para su desenmascaramiento. Todo revuelto, los discursos, las modulaciones del lenguaje, el teatro y la pedagogía, Shakespeare con Rajoy, los tonos, la gestualidad más común con el gesto más depurado y casi poético, las voces, la historia y el poder, y todo ensalmado por un alfeñique en escena, el pelo como una antorcha blanca, el genio único para dignificar el teatro y dignificarnos como especie. El Brujo arañando las conciencias.