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¡SIÉNTATE CONMIGO!

Una escena entre un hombre y una mujer
tiene siempre tres versiones distintas:
lo que dice el hombre,
lo que dice la mujer
y lo que realmente ocurrió.
León Daudí

Olatz Arroyo nos presenta una comedia de escenografía sencilla en la que la actriz Inma Isla y el actor Joaquín Tejada dan pie a divertidas situaciones alrededor de las varias acepciones de lo que puede significar un sillón de Ikea.
Klippan es el titulo. Él es el objeto protagonista, el sofá rojo que siempre está en escena como el elemento que une los diferentes fragmentos de las vidas de personajes que viven encuentros, desencuentros, situaciones absurdas en un escaparate, las cosas que no decimos o las que pueden cambiar nuestras vidas.
El objeto permanece, pero los personajes varían en un sinfín de matices tragicómicos excelentemente interpretados en cada uno de los diversos personajes que se suceden en escena.
Desde las situaciones más absurdas a las que pueden ser más cercanas, los personajes nos identifican en sensaciones, pensamientos, bromas o filosofía de vida.
Con un ritmo adecuado y dos actores veraces jugar a desarrollar escenas en un sofá hace que el público se mantenga atento y entretenido en los 70 minutos que dura la función.
Al fin y al cabo, la sencillez de su propuesta no es más que la búsqueda de diferentes objetivos dentro de las parejas, intentando conseguir que el otro busque el mismo objetivo que uno tiene.
Cada personaje tiene un nombre propio, la identidad que los convierte en fragmentos de personas que forman parte de cada uno de los espectadores: Antonio y Carmen en una situación laboral extraña, Alicia y Vicente en una terapia interminable, Clara y Mateo intentando solucionar un problema de cama…
La formula de los sketches comicos siempre funciona sobre todo si están bien construidos y bien interpretados y este es el caso de Klippan.
Pueden sentarse en los sillones de la Sala Tu, actualmente los miércoles a las 20:30, para contemplar este panorama de sillón fijo con personajes pululando entre bromas y otros asuntos aparentemente más serios.
Si queréis «sentaros» en este sofá –o en cualquiera de los que allí tienen– solo tenéis que pasaros por la Sala Tú en Malasaña antes del 30 de abril.


Apunta: Coral Igualador



Texto y Dirección: Olatz Arroyo
Interpretación: Inma Isla y Joaquín Tejada.
Diseño Escenografía: David Salazar
Iluminación: Víctor Cadenas
Música: Eliana Mármol.

HERMANO FÍGARO

Cartel de la obra
Fígaro y su esposa Susana acompañan al conde de Almaviva y su mujer en la huida tras el triunfo de la revolución. Una vez a salvo, Fígaro tratará de emanciparse y resolver sus conflictos matrimoniales y vecinales al tiempo que el conde se pierde poco a poco por el camino del lujo insostenible, el dispendio y la inadaptación a su nuevo estatus.
Un círculo de serrín bajo el esqueleto luminoso de una lona de circo enmarca la acción en El divorcio de Fígaro –un texto de Odön von Horváth adaptado y dirigido por Alfonso Lara–. Esa frontera física crea una línea permeable que hace posible presentar y jerarquizar acciones simultáneas y permite al espectador saber a qué atenerse: lo principal dentro, lo complementario fuera. Es muy conmovedora la escena en que Fígaro busca su espacio en Villa Gran Disputa dentro del círculo, mientras el conde dilapida su fortuna fuera.
La obra se articula en pequeños cuadros que implican saltos temporales y espaciales muy abruptos, pero el director les da continuidad y sentido de forma ingeniosa unas veces y poética otras. Gracias al juego de luces –magistralmente diseñado por Pau Ferrer–, a la atmósfera del humo y a unas transiciones orgánicas bien ensambladas, el espectador sigue el reloj, se ubica y disfruta descubriendo. A excepción de estos efectos, en la escena no hay más que el sillón de barbero de Fígaro y un equipo de excelentes actores. Juan Antonio Molina encarna un conde que hasta en la degradación final logra mantener su espíritu aristocrático. Inma Isla crea una comadrona enérgica y divertida que no quieres que se marche nunca. Manuel Brun interpreta al guardia de frontera y al encargado del cabaret con la misma credibilidad. Raquel Guerrero ambienta las transiciones y da personalidad distinta y verdadera a cinco personajes más. Y más...
Fígaro muestra las múltiples dimensiones y contradicciones de un carácter complejo. Toma decisiones difíciles que conllevan riesgos o pérdidas, y aunque asume las consecuencias, también duda y se reprocha en ocasiones haber obrado así. Es esto lo que lo humaniza. Sus acciones las endereza siempre a buenos fines que, si no son de hacer bien a todos, al menos sí son de no hacer mal a ninguno. Esto es lo que lo convierte en un héroe creíble ante el espectador. De este modo Fígaro sigue, por fidelidad, al conde en su destierro, decide después separarse de él y establecerse autónomamente en virtud de su deseo de independencia, soporta por necesidad la mediocridad de los clientes, se niega, aludiendo responsabilidad, a tener un hijo, perdona por amor el engaño de su mujer y acoge finalmente al desahuciado conde por humanidad.
Nos gusta mucho este Fígaro ético porque al presentarse como espejo de héroe humano, nos permite una identificación posible con el bien y restablece la creencia en que la acción buena y dignificante puede estar a nuestro alcance.
La revolución llegó a la mañana siguiente, después del fuego. Fue ahí cuando hubo que empezar a reestructurar las relaciones de producción y propiedad, cuando hubo que reparar a los dañados y escarmentar a los enemigos. El cambio de las banderas y la humillación de los antiguos ídolos fue parte obligatoria del guion, puesto que nadie negó que merecieran el escarnio. Bien. Las palabras que definen las verdades nuevas y las venganzas disfrazadas de justicia pueden seguir su curso. Nacerán siglas nuevas y los privilegios abolidos engendrarán nuevas felicidades. Correcto.
No obstante, la revolución profunda se librará por debajo del arrebato del vencedor y sus guirnaldas. Su objetivo debería consistir en desterrar los odios subterráneos y feroces, en aniquilar la impunidad de los que abusan, en salir a buscar las concordancias.
La Revolución no triunfará hasta que, como Fígaro, perdonemos los agravios y podamos entender Hermano cuando pronunciemos la palabra Hombre.






FICHA TÉCNICA
Adaptación y Dirección - Alfonso Lara
Reparto:
Inma Isla
Juan Antonio Molina
Micaela Quesada
Alfonso Lara/Israel Frías
Raquel Guerrero