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DESESPERANZADAMENTE

Cartel de la obra
La obra Las tres hermanas de Antón Chéjov se estrenó en Moscú en 1901 bajo la dirección de Stanislavski. A partir de entonces, muchas han sido las representaciones que se han hecho de este drama en cuatro actos en todo el mundo. La Compañía de Creación Escénica con dirección de Óscar Miranda lleva su versión de Tres Hermanas al escenario de El Umbral de Primavera.
La familia Prozorov habita en un pueblo de la Rusia profunda. Tras la muerte del patriarca, las tres hermanas y su hermano viven con el deseo de volver a su ciudad natal: la idealizada Moscú. Pasado el luto, la casa se vuelve a llenar con las visitas y todo parece alegría y esperanza en un futuro en la anhelada e idealizada Moscú. Pero la llegada a la casa de la prometida del hermano, Natasha, hace que una sombra se apodere de todos ellos. Poco a poco Natasha irá marcando y ganando terreno haciéndose con la casa y el total dominio de todo. La desesperanza se afinca en las hermanas que terminan por aceptar sus vidas tal y como están, dejando sus sueños y esperanzas de felicidad en el camino.
Óscar Miranda, director y adaptador del texto del clásico de Chéjov, ha conseguido una puesta en escena muy gustosa y lograda. Ha prescindido de algunos personajes que, realmente, no son primordiales para el desarrollo de la acción. Ha dirigido con mucho gusto un drama con una oscuridad que va en degradé. Para ello parece que en las escenas primeras la luz ilumina la escena con más brillo y calidez que en las escenas finales, donde la luz parece oscurecerse y enfriase ante el derrotismo que se cierne sobre los personajes de las tres hermanas por no lograr los sueños esperados.
Toda la función se ha basado en una escenografía sencilla con objetos muy del estilo de la obra que van de aquí para allá según pasan los actos. El vestuario también muy acorde con la historia deja ver ese poso de pueblo, de costumbres, tradiciones…
De los actores, todos muy en consonacia a sus personajes, tengo que destacar la labor actoral de las féminas de esta adaptación. Los papeles femeninos tienen un poder extraordinario en esta obra. Los personajes de las tres hermanas están brillantemente interpretados por las actrices Julia Soto (Masha), Amanda Solar (Olga) y Kensit Peris (Irina). Cada una de las actrices ha sabido destacar los pequeños detalles de cada una de las hermanas dejando que la vida pase por ellas, tal y como lo relata el mismo Chéjov. Sienten las vidas, sienten el amor, sienten la desesperación y la desesperanza final como si, verdaderamente fueran sus propias vidas. El trabajo de la vieja tata, Tina, y la odiosa Natasha, interpretados respectivamente por María José Pérez y Elena Candel, aún siendo sus personajes más exagerados que el resto, sus interpretaciones aportan dos puntos opuestos y a la vez dos formas de vida diferentes. Es por esta distinción por la que el personaje de Natasha es odioso en papel y, de la misma manera, en escena es repelente, estridente y detestable.

Un clásico es siempre un clásico, pero si tiene una buena dirección y un buen elenco de actores ese clásico se hace especial. No dejes la oportunidad de ver a La Compañía de Creación Escénica los sábados de enero a las 19:30h en El Umbral de Primavera.

«La felicidad no existe. Lo único que existe es el deseo de ser feliz». Antón Chéjov




Apunta: Vir Casanova (@Vir_casanova)







Ficha artística
ACTORES: JULIA SOTO, KENSIT PERIS, AMANDA SOLAR, ELENA CÁNDEL, MARÍA JOSÉ PÍREZ, NACHO AMADO, RUBÉN ORTEGA, TÁRIK HERVÁS, JAVIER MOLINA,
TEXTO: ANTÓN CHÉJOV
VERSIÓN Y DIRECCIÓN: ÓSCAR MIRANDA
AYUDANTE DE DIRECCIÓN: MARÍA TERESA GARCÍA ESTEBAN
DISEÑO GRÁFICO: DENISE DEL CARMEN
PRODUCCIÓN: AMANDA MARTÍN
ASESORA DE MOVIMIENTO: PALOMA SÁNCHEZ DE ANDRÉS
VESTUARIO: ARANTXA MARTÍNEZ DE LUCAS
COMPAÑÍA DE CREACIÓN ESCÉNICA


EL ARTE DE VIVIR LA VIDA

Foto de la obra
Nunca me gustó el término «autoayuda» por aquello de que, al final, siempre te ayudas con ayuda de otros. No veo qué te puede ayudar seguir órdenes o consejos sin saber por qué, sin un aprendizaje, sin ton ni son. Es por todo esto que no he leído nunca libros de esta temática; salvo a Rafael Santandreu ─psicólogo especializado en ayudar a las personas a desarrollar su fortaleza emocional a través de la terapia cognitiva─. Santandreu, a través de las historias de muchos de sus pacientes, de muchas de las historias reales con las que se ha ido cruzando, nos muestra en sus libros cómo se puede conseguir dejar atrás traumas, obsesiones y miedos, mediante el aprendizaje de los mecanismos para fortalecer la mente ejercitándola diariamente como una rutina deportiva. A partir de ese aprendizaje ves que tu vida puede cambiar y te sientes mejor contigo mismo, más fuerte para afrontar el conjunto de la vida, de tu vida.
Tino Antelo se apoya en los libros de Rafael Santandreu para crear un monólogo, Gozazo, para una supermujer que apuesta por vivir con todos sus miedos, con todos sus traumas, con todas sus mañanas, con los días grises y los soleados, con los recuerdos tristes y los preciosos. Ha creado un monólogo vital, con retazos de tristes posibilidades que ayudan a la protagonista a caminar, siempre hacía delante, con toda ella, con todo lo que la rodea y con una sonrisa siempre. Victoria Zazo, grande desde el minuto uno, nos abre las puertas, de manera sorprendente y nos invita a descubrir un mundo en el que ella puede ser cualquiera de nosotros. Habla desde sus adentros para convencerse; nos mira a los ojos, de verdad, y nos habla desde sí para llevarnos a su universo, para contarnos las historias que la rodean, para hablarnos de los complejos y las creencias irracionales que nos llevan a superexigirnos, de la «terribilitis», de la «bastantidad», de las «necesititis» ─términos que hacen referencia a los libros de Santandreu y se dejan vislumbrar en el monólogo─.
Victoria Zazo hace grande el monólogo con su interpretación. La dicción, a veces atropellada como los pensamientos, es perfecta; su voz no cae en vacío ni cuando habla ni cuando canta ─lírica perfección─, su cuerpo llena el escenario, lleno solo de ella. No hay nada que pueda interrumpir la atención en su discurso. Ella pasea su expresividad por delante de tu cara y te envuelve en un halo placentero; te hace reír, a carcajadas. Aplausos.
Gozazo es la palabra que mejor define la creación escénica de Tino Antelo. Gozazo es lo que se siente mientras estás disfrutando del monólogo y magistral interpretación de Victoria Zazo. Gozazo es verte reflejado en algún momento; es ver muchos de tus pensamientos volando por la escena; es ver lo que cuesta ver por miedo. Gozazo es el jarro de agua fría y la inyección de adrenalina; es la vida misma sin tapujos, sin dobleces, sin filtros; es la risa espontánea, la nerviosa, la miedosa; es el placer de querer vivir la vida en contraposición con dejarla pasar y desgastarla sin tocarla. Gozazo es una puerta abierta a gozar de lo que somos, donde estemos; a reírse siempre de uno y con uno mismo. Es el ansia de vivir y aprender a vivir la vida.
Apenas nada hay de escenografía cuatro detalles bien puestos y mucha imaginación. Los diseños de la iluminación basada en claroscuros, la música original divertida, ácida y atrayente y el vestuario sencillo y elegante se merecen otro aplauso.
No todo el mundo puede expresar tanto en un texto ni transmitir tanto en un escenario. Si lo que necesitas antes de cerrar este capítulo, este año, es un respirar hondo y gritar aún tienes la oportunidad de ver la sonrisa de la bella Zazo los domingos a las 20h hasta el 27 de diciembre en El Umbral De Primavera.


«La vida te depara miles de posibilidades positivas si abres tu mente a ello». Rafael Santandreu


Apunta: Vir Casanova







Ficha artística y técnica:

INTÉRPRETE: Victoria Zazo
AUTOR Y DIRECCIÓN: Tino Antelo
MÚSICA ORIGINAL: Mauri Corretjé
DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Lola Barroso
DISEÑO DE VESTUARIO: Ulises Mérida
DISEÑO DE CARTEL Y ESCENOGRAFRÍA: Marcos Moreno Pons
FOTOGRAFÍA: Laura Enrech
PRODUCCIÓN: Miércoles 14


CARONTE CUELGA EL HÁBITO

Cartel de la obra
Caronte, barquero de Hades, es ese ser mitológico de aspecto lúgubre y tenebroso que vaga, por toda la eternidad, en su barca llevando difuntos de un lado a otro del río Aqueronte. Cada difunto debe portar un óbolo ─moneda que, generalmente, llevaban bajo su lengua o sobre sus ojos─ que le servirá para pagar el traslado en la barca al inframundo. Sin ese óbolo no podrían ser transportados y tendrían que errar por la orilla del río durante cien años. Santi Senso se ha metido en la piel de uno de los personajes que más sabe de la muerte, Caronte, dirigiendo e interpretando El descanso de Caronte, texto de José Jesús Serrano. La obra intenta profundizar en la vida del personaje, más allá de su monótona función, dando a Caronte una nueva y desconocida identidad; le ha dotado de sentimientos, de pasado, de presente y de un futuro incierto, pese a su inmortalidad. La leyendas siempre nos habían pintado a Caronte silencioso, poco dado a sentir nada por lo ajeno, salvo por su óbolo. Senso le ha concedido el don de hablar y expresar su hastío, le ha otorgado el placer de dejarlo todo y descansar. Solo necesita alguien que le sustituya. ¿Hay alguien que desee el don de la inmortalidad? ¿Cuál es el precio que pagarías por ello? ¿Cuál es el precio que pagó Caronte por ella?
Santi Senso nos acerca la muerte, invitándonos a disfrutar de nuestras vidas. Crea un Caronte con contradicciones, inseguro de sí mismo, ora agresivo y despiadado, ora déspota y huraño, ora arrepentido y sensible. Se deja llevar por la música y las canciones  de la bella muchacha que le acompaña en este trance ─Cary Rosa Varona─ y que hace a ratos de niña juguetona, a ratos de dulce ninfa del río, a ratos de malévola señora del Hades. Ella es la encargada de intentar impedir el descanso deseado de Caronte como la vida intenta impedírselo a Juana Carretero, abuela de Senso, para quién se ha creado, de alguna manera este Acto Íntimo.
Es un canto a la vida más que a la muerte; es una llamada al disfrute, al amor por los demás mientras se vive, a sentir y a poder «aceptar la vida» para poder descansar en paz y sin miedo. Santi y Cary cantan, juegan, se mezclan con el público haciéndoles partícipes de su acto íntimo.
El vestuario ─mucho para lo que estamos acostumbrados─ es realmente sensacional. La creación de Fede Pouso para este acto no deja indiferente. Caronte se despierta bajo un burka todo negro escondiendo una especie de hakama y kimono nipón dando una estética samurái. Poco a poco, Caronte irá despojándose de todos sus ropajes para regresar al ser orignal, al desnudo. Sin embargo, para Cary el vestuario es más griego, más vaporoso y sugerente; blanco, en contraposición a la oscuridad de Caronte.
No tengas miedo y déjate seducir por la muerte en vida los viernes a las 20h en el Teatro del Arte hasta el 18 de diciembre.

«Nadie debe perderse la oportunidad que le da esta obra para sentirse poderoso y aceptar la vida» Santi Senso. Revista Primera Fila.




Apunta Vir Casanova









FICHA ARTÍSTICA Y TÉCNICA
Dramaturgia: José Jesús Serrano
Dirección: Santi Senso
Compañía: Actos Íntimos
Reparto: Santi Senso y Cary Rosa Varona
Vestuarista: Fede Pouso
Foto del Cartel: Almudena Cadalso
Maquillaje: Sofía Baelo
Atrezzo: Juan Manuel Pérez Vinagre – Terracota Mérida
Fabricación del Remo: Santiago Senso Muñoz
Video Promocional: Mirna Kuljis y Reyes Caballero


PÓNGANME AQUÍ ESAS PLUMAS

Cartel de la obra
Siempre me imagino un ajetreo excesivo entre las bambalinas de un teatro antes, durante y tras un vodevil. 
Chicas corriendo medio vestidas, chicos dando vueltas sobre sí mismos intentando colocarse alguna chaqueta o chaleco, el regidor de aquí para allá dando palmas y metiendo prisa… En fin, una película es lo que yo imagino siempre, o un cúmulo de filmes y mucha fantasía. Por eso cuando nos sentamos en el Nuevo Teatro Alcalá yo no dejaba de mirar a ver si podía ver algún movimiento sospechoso detrás de las cortinillas de flecos. Lo mismo podía ver a alguno de los artistas colocarse su magnífico tocado de marabú o levantando sus piernas a modo de calentamiento. Y es que Noc un auténtico vodevil hace honor a su nombre. Es un vodevil con todas sus varietés pero, además, nos deja asomarnos para ver lo que se cuece detrás del escenario; ver lo que los actores, como sacados de una película de las primeras décadas del siglo pasado, hacen mientras esperan su número: sus relaciones interpersonales, sus affaire, sus retoques… y, como no, verles actuar sobre el escenario.
Comienza el vodevil, ese mágico espectáculo de lleno de actuaciones musicales, danza, acrobáticas poses de los artistas, mímica exagerada y mucha magia. Con un vestuario totalmente burlesque de diminutos y sugerentes vestidos, pajaritas, plumas a raudales, pelucas de todas las formas, colores y tamaños, purpurina y muchas y grandiosas pestañas postizas, Los Quintana ─bajo la dirección de David Quintana─ vuelven a colgar el neón de su espectáculo Noc en su ya tercera temporada. Cada uno de los actores, que dan vida a alguno de los excéntricos personajes, baila, canta e interpreta algunos de sus números con una de las técnicas que hacen reconocer al instante la mano de Los Quintana, la fonomímica. Esa técnica que consiste en hacer que hablas o cantas mientras suena un sonido ya grabado con anterioridad ─vamos, un playback, de toda la vida─. Los diálogos que entablan los artistas están escogidos de películas, telenovelas, anuncios publicitarios, etc… Por tanto, las divertidas fonomímicas llevadas a cabo por el elenco hacen del espectáculo una risa continua.
Y como no podía faltar en este tipo de varietés, la maestra de ceremonias ─algo similar al jefe de sala o el maitre de un restaurante─ es la encargada de presentar los números, de mantener al público atento con su juego atrevido y, a veces deslenguado. En este vodevil la maestra o maitre es algo menos descarada, es más dulce y sutil, más atenta y cortés con el público de lo que se podría esperar. Ella también actúa en los muchos números de este vodevil como primera vedette.

Ahora descubrir su show más el número sorpresa está en tu mano. Puedes elegir tu entrada hasta con una consumición. ¿Cuándo? Todos los viernes y sábados a las 23h en Nuevo Teatro Alcalá hasta el 16 de enero.

«El mundo entero es un escenario. Y todo lo demás… es vodevil». V de Vendetta.



Apunta: Vir Casanova








Ficha artística y técnica:
Idea original y Dirección: David Quintana.
Elenco: Nuria Benet, Isabel Dimas, José Cobranza, Zaida Díaz, Elsa Cabo, Sergio Franco, David Vento
Diseño de Escenografía: Alessio Meloni
Diseño Gráfico: Sito Recuero
Fotografía: Manolo Pavón
Audiovisuales: Sebastián Ugarte
Diseño de Vestuario: Los Quintana
Realización de Vestuario: Fernán Flores y Carola Gómez

Producción: Nyoman Entertainment




¡QUÉ CASCADA DE TRAGEDIAS!

Cartel de la obra
Tras su anterior espectáculo, La ópera del Malandro (Finalista al Mejor Espectáculo en los XVIII Premios Max de las Artes Escénicas), la Compañía Teatro defondo pone en escena la obra Los Atroces con dramaturgia y dirección escénica de Vanessa Martínez. Este espectáculo está basado en la maldición de la saga de los Átridas, linaje de la mitología griega que ha dado para muchas tragedias gracias a las «atrocidades» que cometieron sus miembros más importantes desde Tántalo hasta Orestes. Vanessa Martínez ha trasladado parte de la historia átrida a una familia, desde comienzos del siglo XX hasta nuestros días. Es algo así como la historia de los Buendía de Cien años de soledad pero con ese punto de barbarie mitológica donde el canibalismo, las violaciones, los crueles asesinatos y las más depravadas acciones hacen de la historia una tragedia.
Todo comienza cuando Orestes, confabulado con su hermana Electra, consuma un terrible asesinato dejándole abatido por sus temores y remordimientos; enloquecido comienza a ver los fantasmas de sus antepasados que le muestran todos los crímenes por ellos cometidos y cómo la maldición ha ido pasando de unos a otros, generación tras generación. Toda la culpa, todas sus miserias están envueltas en un terrible y estruendoso mosquerío del que es difícil escapar. Estas moscas les mantienen, simbólicamente, en el mal y la corrupción y solo escapando de ellas podrán perdonarse y asumir su propia culpa y la de los demás.
Toda la escenografía, movible, se transfigura según el lugar donde los fantasmas se trasladan para mostrar cada una de sus historias y atrocidades. Los puntos de luz, formando claroscuros, sitúan las escenas de cada una de las tragedias; aunque, en general, el espacio luminotécnico está a media luz, en tonos ocres y amarillos, que producen la calidez, a veces armonía, en contraposición con la frialdad producida por los actos cometidos por cada uno de los personajes.
Podría enumerar las grandezas de cada uno de los actores en sus papeles ─dobles y triples en algunos de ellos─ pero sería extremadamente extenso para este cometido. Todos y cada uno de ellos hacen una labor interpretativa muy exigente, muy elaborada y con resultados excelentes. El desenlace de una buena interpretación más una buena dirección da frutos tan magníficos como Los Atroces. Poner en boca de gentes de principios de siglo, mediados, finales y de hoy en día palabras basadas en una época tan lejana, tanto en el lenguaje como en la fantástica barbaridad que es un mito griego, sin que quede chirriante, no es cosa fácil. Se han tratado temas de una escabrosidad pasmosa de forma más liviana, más realista para esta época, sin dejar de lado la brutalidad y fatalidad de los hechos. La simbología mítica se ha metamorfoseado con símbolos actuales con mucho gusto, a mi modo de ver.
Pero yo no te puedo contar lo que no te puedes perder, por eso estás invitado a escoger el día que quieres mezclarte con Los Atroces en Nave 73, cualquier viernes a las 20h hasta el 18 de diciembre.

«Todos los mitos y todos los sueños tienen algo en común, y es que todos ellos son escrito en el mismo idioma, el lenguaje simbólico» Erich Fromm.




Apunta: Vir Casanova







Ficha artística y técnica:

DIRECCIÓN ESCÉNICA Y DRAMATURGIA: Vanessa Martínez
DIRECCIÓN TÉCNICA: Miseria y Hambre
REPARTO: Nuria Benet*, Vanessa Martínez*, Mon Ceballos, Pablo Huetos, Vicenç Miralles, Pedro Santos, Gemma Solé
ESCENOGRAFÍA: Almudena Vello, Hat&Cat
VESTUARIO: Val Barreto
ESPACIO SONORO: Roberto Tena
CARTEL: Miguel H. Subirá
VÍDEO Y FOTO: Jaime Soler
PROGRAMA: Luis Frutos
DISTRIBUCIÓN: Teresa de Juan
PRODUCCIÓN: Pablo Huetos


*La actriz Nuria Benet realizará las funciones del 13 y 20 de noviembre y 4 y 18 de diciembre, los días  27 de noviembre y 11 de diciembre será sustituida por Vanessa Martínez.

UN MISTERIO SIN SANGRE NI CUCHILLO

Foto promocional de la obra
Mr. Stagertton, antiguo inspector de Scotland Yard, ha sido asesinado en el estudio de su gran casa de campo. Le han asestado 75 puñaladas, pero no hay sangre por ninguna parte y es difícil averiguar quién pudo haber sido ya que las puertas y ventanas estaban totalmente cerradas por dentro. Para hacerse cargo de este misterioso caso llega el peculiar, y no menos extraño, detective John Kennet Winslow III, también de Scotland Yard. ¿Podrá averiguar quién asesinó a Mr. Stagertton? ¿Será el mayordomo? ¿Habrá sido un suicidio?
Este texto de Martín Giner, dramaturgo argentino, llega a la escena del Teatro Alfil de la mano de Urgeteatro con dirección de Pedro Segura, también actor junto con Luis Martínez Arasa de esta divertida comedia con tintes policiacos. Según indica el propio autor «esta obra respeta las reglas de las novelas de misterio de cuarto cerrado». Y es cierto, toda la representación se desarrolla en un mismo escenario: el estudio de la casa de campo donde se halló el cadáver de Mr. Stagertton. Un estudio decorado como las grandes casas de campo inglesas, con una vidriera central con vistas a un supuesto enorme jardín y que da esa sensación de misterio cuando nos sorprenden con unos fantásticos efectos sonoros y luminotécnicos a modo de tormenta. Allí se encuentran los dos únicos personajes de la representación: el mayordomo o guardés y John B. Winslow III. Entre estos dos personajes se crean situaciones con diálogos de lo más absurdo y entretenidos. El fin es descubrir quién es el asesino y por qué han matado a Mr. Stargertton. Ambos actores hacen de sus personajes dos personas completamente diferentes dentro del cuadro cómico. Luis Martínez Arasa hace de su mayordomo un ser frío, serio, refinado al que un halo de constante misterio le envuelve. Pedro Segura nos muestra a su personaje, Winslow III, como un ser despistado y atolondrado, aportando multitud de escenas de humor popular de los de antes ─ese humor que recuerda al gran Quique Camoiras en sus representaciones─. A ratos, el texto se deja ver poco fluido y parece que decae la intensidad de la obra pero los dos actores saben como arrancar las risas de los asistentes.
Un papel importante es, también en esta representación, el juego de luces y sonidos que se ha diseñado, como ya he comentado. Jesús Valdesueiro contribuye, muy acertadamente, con la luz y la oscuridad, con los rayos y truenos, a esos toques de intriga y terror que se hacen indispensables en este tipo de obras.

Todos los jueves a las 20h hasta el próximo 17 de diciembre podrás disfrutar de una cómica intriga en el Teatro Alfil.

«El mayor de todos los misterios es el hombre». Sócrates.


Apunta: Vir Casanova




FICHA ARTÍSTICA Y TÉCNICA
ELENCO: Pedro Segura, Luis Martínez Arasa
DIRECCIÓN: Pedro Segura
TEXTO: Martín Giner
DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Pedro Segura
ESPACIO ESCÉNICO: Urgeteatro
TÉCNICO DE ILUMINACIÓN Y SONIDO: Jesús Valdesueiro
TRAMOYA Y ATREZZO: José David Lozano
DISEÑO DE VESTUARIO: Mafi Costuras S.L.
DISEÑO GRÁFICO: Jesús Valdesueiro

DISTRIBUCIÓN/PRODUCCIÓN: Bonjour Mon Amour y Urgeteatro

COLORÍN COLORADO

Cartel de la obra
Fermín Cabal escribió Tejas Verdes en el año 2003 por encargo de Eugenio Amaya, quien le pidió una obra que contara los crímenes y torturas ocurridos en Chile durante la dictadura de Pinochet. Su labor de investigación se centró en una página creada por una fundación chilena con los relatos las vivencias y experiencias de personas que vivieron, en uno u otro bando, la dictadura. La obra fue escrita, en un principio, en forma de siete monólogos pero con el paso de los años el autor ha querido darle un formato diferente y nuevo para atraer al público no solo por el dramatismo del contenido en sí mismo, sino por el conjunto de sentimientos enfrentados que genera un texto de esta magnitud. Lo que el autor quiere conseguir es que el público tome conciencia y reflexione, no que se lamente por las penurias de los hechos acaecidos en la historia pasada. Por tanto, nueva versión textual y nueva puesta en escena donde nos muestra la tragedia del muerto pero también la desgracia del vivo, del denunciante atormentado y torturado, del que vivió con el miedo a ser cogido y el que lo vivió creyéndose las propias mentiras del poder. Nos pone en la tesitura vital del: ¿y tú que harías en mi lugar? Es una sensación brutal de deconstrucción de cada uno de nosotros para volver a componer los pedazos sueltos. Es una obra con una dosis poética que la hace imprescindible. Sales del teatro con cara de satisfacción y con el estómago y la cabeza patas arriba, como debe ser.
La historia ideada por Cabal surge centrándose en el personaje de Colorina ─ «La llamaban Colorina porque caminaba de una manera muy particular, como ese pájaro» ─. Colorina es una de las miles de personas torturadas en uno de los centros clandestinos e ilegales abiertos tras el golpe de estado. Golpe de estado patrocinado por el gobierno de EEUU contra el legítimo Presidente Salvador Allende, llevado a cabo Comandante en jefe del Ejército Augusto Pinochet.
Colorina es capturada e internada en el centro Tejas Verdes de Santiago de Chile por ser novia de un dirigente marxista. Ella es de familia bien acomodada, solidaria con los necesitados y poco sabe de política, pero una de las pautas llevadas a cabo por los torturadores en los centros es hacer que los torturados denuncien a otras personas, y así Colorina es denunciada por una compañera. Es torturada y al poco tiempo desaparece.
La obra se enmarca entorno al año 1998, momento en el que el juez Baltasar Garzón solicita la extradición al gobierno británico del General Augusto Pinochet por su presunta implicación en delitos de genocidio, terrorismo internacional, torturas y desaparición de personas.
Cuatro enormes actrices, entregadas a un trabajo interpretativo excepcional, se ponen en la piel de las cinco mujeres que componen la historia, centrada toda en Colorina, haciendo de ellas  personas de carne y hueso, dotándoles de una identidad diferente a cada una. Hablan de su presente, hacen flash back a su pasado en Tejas Verdes; hablan de su relación con Colorina, chiquilla siempre esperanzada y medio alegre, que se pasea fantasmal por el presente y su pasado, retratando sus torturas sutilmente, disfrazando el dolor en una danza gestual. La compañera torturada y delatora busca el perdón desde la vergüenza, con sencillez, sosiego y arrepentimiento, marcada por la sombra de la culpabilidad. La enterradora es una  conversadora pausada con mirada perdida en unas calles de muertos, ajenos a ella, que le aterran el pasado. La doctora militar es soberbia, engañosa y desconocedora voluntaria de tortura alguna a tantos como pasaron por sus manos ─ unos muertos, unos moribundos… ─. La abogada, firme, altiva y segura se encarga de presentar a los medios una foto ridícula de su defendido, Pinochet.
Las luces y sombras, los sonidos, los gestos, las canciones, nos transportan al lugar donde el relato se produce. Tanto la escenografía como el vestuario están escogidos adecuadamente para el propósito del texto. Es sorprendente, y diría casi necesario, el número final a modo de cabaré que te ayuda a volver a la realidad como si te sacaran a propulsión. Te reirás seguro.
La sala Nueve Norte tiene programada Tejas Verdes los sábados de octubre y noviembre, en sesión doble, a las 20h y 22.30h.

«El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad». Albert Einstein



Apunta: Vir Casanova






Ficha artística y técnica:
Autor y Director: Fermín Cabal
Ayte de Dirección: Isabel Torrevejano
Reparto:María Segalerva, Nagore Germes Alfaro, Isabel Torrevejano, María Felices
Producción: Nueve Norte
Diseño de Luces: Juanjo Hernández
Escenografía y Figurista: Carlos Aparicio
Vestuario: Reme Gómez
Música Original y versiones de 3 canciones de Violeta Parra: Alberto Granados
Fotografía: Emilio Tenorio
Diseño Gráfico: Bizancio.X

Prensa: Lemon Press

NO ES UN DÍA CUALQUIERA O CÓMO UN DÍA TE PUEDE JODER LA VIDA

Cartel de la obra
En el mismo barrio, con la misma mujer, en el mismo trabajo y con los mismos amigos de toda la vida, Julián pasa sus días. Un ser de aspecto triste, conformista, bonachón de rutinas, más o menos marcadas, que nunca pierde la esperanza, que difícilmente se deja vencer por las situaciones tremendamente desfavorables y tan cotidianas, en «los tiempos que corren». En espera de un ascenso que parece no llegar nunca, se encuentra con un despido injusto, innecesario e inoportuno. Y como siempre ocurre, nunca las desgracias vienen por separado, se encuentra abandonado, de la noche a la mañana, y embarcado junto a sus amigos en una aventura de las que siempre se piensan pero solo unos pocos se atreven a llevar a cabo, con un final feliz, o no, según se mire.
Los Teatros Luchana reestrenan la obra de Yassin Serawan       ─ autor, director y actor ─, La esperanza en tiempos de crisis o La crisis de la esperanza. Una comedia ácida, según se indica en el programa, y basada en hechos reales. Y así es. Es una comedia porque tiene esos golpes cómicos muy interesantes con efecto risa nerviosa provocada, sin duda, por la cercanía que encuentras en ellos enfocados en la realidad. Siendo de barrio son mucho más fáciles de identificar y reconocer. Es ácida porque, algunas veces, esa misma comicidad solo es comprensible desde la más absoluta cercanía a la tragedia esencial de la escena y esa tragedia tiene ese regusto a pomelo mañanero inaguantable ─aguantable solo en clases altas venidas a más con desayuno recién exprimido cuyo gusto ácido no es el mismo, ni mucho menos ─.
Nada de esto podría ser posible si no hubiera de por medio un texto con una realidad latente en cada frase, una buena mano direccional y un elenco de actores que más parecen los sufridores reales de las palabras e historias de su creador. Este elenco, desde el primero hasta el último, aporta altas dosis de realidad, de credibilidad y comicidad a cada uno de sus personajes y, por extensión, al conjunto de la obra. Llevan sus personajes a ese límite finísimo donde lo real y lo ficticio se funden en uno. ¿Quién no se ha encontrado con Adolfo, el taxista, con Pepe, el chungo o Gabi, el intelectual, en el bar de su barrio? En la misma mesa donde juega tu padre al mus y se toman sus cacharrillos, Adolfo se mea en Barrabás, Pepe en el más allá y Gabi los encabrona más, si cabe, con sus palabras de libro cuando se tocan los temas más candentes de la ya no rabiosa sino asquerosa realidad. ¿Y qué me decís de Rita y Julián? ¿Nadie ha tenido una vecina en el tercero, cajera desde hace mil años, casada con Julián, el administrativo triste, desde hace otros mil, joven pero ajada por la misma vida y la misma ruindad del menos mileurista ahogado que se escapa por la puerta de atrás? Por no hablar del señorito andaluz que alguna vez te ha tocado en la ruleta de la vida como jefe, más de campo que las flores, con más dinero que pesa de pagar poco y exigir mucho, que siempre da la vuelta a la tortilla para que, comprensiblemente, seas tú o «los tiempos que corren» los culpables de la situación que se te avecina.
Cada escena se representa en diferentes espacios del escenario diferenciados por la proyección de la luz sobre ellos. Una luz tenue, de semioscuridad, casi de vela que provoca todavía más esa sensación de asfixia, de tragedia...
Todos y cada uno de los actores merecen el reconocimiento que se llevaron en aplausos al final de este reestreno y esperamos, con toda sinceridad, que sigan recogiendo durante toda su estancia en los Teatros Luchana. Podrás admirar su enorme trabajo todos los viernes y sábados a las 22h hasta el próximo 31 de octubre.

«Los desposeídos tienen un mundo que ganar». Karl Marx


Apunta: Vir Casanova







Ficha artística:
Elenco: Rafa Nuñez, Cristina Goyanes, José Burgos, Manuél Tallafé, Víctor Boira, Carmen Trueba y Yassin Serawan.

Una obra escrita y dirigida por Yassin Serawan y producida por Itaca Producciones